14 julio 2009

Italica Romana



Vaya por adelantado mis felicitaciones: aunque las reconstrucciones virtuales de yacimientos arqueológicos ya no sean una gran novedad, siguen aportando -y sorprendiendo- como el primer día. El trabajo que queda por hacer es ingente, pero estamos en el camino y cada día es más fácil encontrar personas que dedican horas y esfuerzo a realizar esta tarea, difundiendo de manera sencilla y efectiva el patrimonio arqueológico, abriendo puertas al debate científico y, en fin, realizando un gran trabajo.

Este es el caso del blog Italica Romana, donde podrás encontrar reconstrucciones bien documentadas de la ciudad de Italica: tabernae, la basílica, el circo, el acueducto, diferentes casas... Aunque reconozco que mi favorita es el anfiteatro. Y todo acompañado de una breve pero rigurosa explicación.

Así que sólo puedo agradecer al señor Barragán su trabajo y animarlo a continuar.

Disfrútalo aquí.

Yacimientos recuperados: Huerta Montero

Publicado en Hoy

Paloma Morcillo

Hace diez años el hallazgo casual de una gran losa de pizarra, que arrastró un tractor, dio lugar a tres años de excavaciones entre 1989 y 1991. De esta manera, se descubría en la zona conocida comoVereda Corona, en Almendralejo, un yacimiento arqueológico: el de Huerta Montero. Lo que en principio parecía una tumba individual, resultó ser un enterramiento múltiple que los expertos fecharon en el Calcolítico y en cuyo interior se encontraron más de cien esqueletos y diversos objetos que componían los ajuares que se introducían en esa época dentro de las tumbas. En realidad se trataba de un enterramiento interesantísimo, que se presenta intacto a dos metros de profundidad y al que se accede mediante una ‘rampa escalonada’ de siete metros, que hace de corredor hasta la cámara, de forma circular y con cinco metros de diámetro. Situado en lo alto de una loma delimitada por el camino de Lobón y la vereda Corona, en la suerte conocida como Huerta Montero, el yacimiento es clave para el esclarecimiento del Calcolítico en la Cuenca Media del Guadiana, más concretamente en la comarca de Tierra de Barros. Se trata de un sepulcro de falsa cúpula y corredor corto, semisubterráneo y orientado hacia el levante.
Tiene la peculiaridad de ser el primer yacimiento donde se constata paredes de tapial como técnica constructiva en el tercer milenio a. C. y conserva características de los monumentosmegalíticos e innovaciones de gran interés en cuanto a los aspectos constructivos en las tumbas de la edad del cobre.

Durante tres años un equipo de arqueólogos estuvo trabajando en la limpieza, catalogación y documentación de un monumento que, entre otros aspectos interesantes, se presentaba intacto. Una vez terminados los estudios, el yacimiento se cubrió de tierra para protegerlo. Ahora, años más tarde, gracias al proyecto ‘Vía de la Plata II’ la empresa Procodal, bajo la supervisión de los arquitectos Antonio Holgado e Isabel Ayago y el arqueólogo Francisco Blasco, va a proceder a descubrir su interior de manera que pueda ser conocido y visitado por el público. Se excavarán los terrenos circundantes y se construirá una cubierta para proteger la zona del hallazgo. Se procederá al vaciado de la tumba, a su limpieza y consolidación trabajos que se realizan a mano, para asegurar cualquier resto arqueológico y finalmente, se repondrán los elementos en el mismo lugar donde fueron encontrados. Con el fin de preservarlo de la climatología y hacerlo visitable al público, se va a construir una estructura abovedada, entendida como una cubierta que alberga algo atractivo en su interior y no como un edificio que compita con el yacimiento arqueológico y confunda al visitante. Además se proyectará un acceso que permita controladamente la entrada de la luz solar de forma similar a como fue concebida esta en la tumba, es decir a lo largo del corredor principal. De esta manera se procederá a realizar la musealización de este sepulcro destinada a la interpretación y conocimiento del yacimiento para los visitantes. Una manera de conocer como era la vida de entonces en la CuencaMedia del Guadiana, en plena Tierra de Barros.

Las obras del AVE dejan al aire en Pontevedra dos miliarios romanos

Publicado en El Correo Gallego

Xaime Leiro

Las excavaciones previas a la construcción de la línea férrea del tren de alta velocidad en el eje atlántico, a la altura de Salcedo (Pontevedra), arrojaron ayer una sorpresa de indudable valor arqueológico: la aparición de dos miliarios romanos.

La alcaldesa en funciones de la urbe del Lérez, la socialista Teresa Casal, anunció que solicitará ante la Dirección Xeral de Patrimonio que el Concello custodie las piezas para su estudio. Xoán Carlos Castro, arqueólogo municipal, ya informó directamente a Patrimonio del hallazgo y advirtió a la empresa que será necesaria una paralización cautelar en el área para proceder a un sondaje adicional.

Casal y Castro constataron durante su visita ayer al lugar del hallazgo que las obras no se habían paralizado ni tomado las precauciones necesarias para la preservación de las piezas.

Castro destacó el magnífico estado de conservación del mayor de los miliarios, que parece gemelo del encontrado el siglo pasado también durante unas obras en la vía férrea en el puente del Couto y que se conserva en el museo provincial. Al igual que aquel, está dedicado a los emperadores Maximo y Maximinus, por lo que cabe datarlo entre los años 235 y 238 después de Cristo. La pieza recuperada, magníficamente labrada, tiene una altura de 2,77 metros.

Si el del puente del Couto tenía 12 líneas epigrafiadas, el encontrado en Salcedo cuenta con 13, perfectamente legibles y con un relieve excepcional. El arqueólogo aventuró que no sería nada raro que ambos hubiesen sido tallados por el mismo cantero, pues la factura del cilindro pétreo es muy semejante.

El segundo miliario, que aún permanece en la zanja abierta por la empresa constructora, es mucho más pequeño y no se descarta que esté cortado. No obstante, los expertos no pudieron examinarlos de cerca, por lo que las conclusiones habrá de esperar. Con estas dos piezas son ya cinco los miliarios romanos recuperados en los dos últimos años. Pontevedra cuenta en estos momentos con una importante colección, que ronda la decena de piezas.

13 julio 2009

Cuando Madrid no existía

Publicado en ABC
Luis Cano

La capital soporta el tópico de ser una ciudad sin Historia, una mera urbe administrativa aparecida de la nada por el capricho de Felipe II de traer la Corte al centro de España. «De acuerdo, entonces no tenía comparación con Ávila ni Toledo, pero ya era una ciudad importante», desmiente Eduardo Salas, director del Museo de los Orígenes. La exposición «Los orígenes de Madrid», desde el Paleolítico hasta el siglo XVI, muestra la historia de la ciudad antes de ser la capital del reino.

La actual ciudad de Madrid siempre ha estado habitada desde la Edad de Piedra. Los mamuts merodeaban Carabanchel, y el Museo de los Orígenes da fe con un colmillo del animal prehistórico. El valle del Manzanares era pasto para los rinocerontes de pradera, ciervos gigantes, caballos y demás fauna con 500.000 años de antigüedad.

El primer madrileño del que hay constancia, sin embargo, tendría que esperar. El molar de un niño de siete años, también vecino de Carabanchel, es el primer vestigio humano hallado en la capital. Un neandertal de 150.000 años. Los humanos, a pesar de que todavía eran nómadas, ya no se marcharon de Madrid. Dejaron para la posteridad desde herramientas de piedra sencillas, como simples cantos con un filo; hasta utensilios complejos como cuchillos y cepillos.

El total de 153 piezas, procedentes de los fondos del propio Museo de los Orígenes, estarán expuestas hasta la finalización de las obras de remodelación del edificio, previstas para este otoño.

La ganadería y la agricultura en la actual capital convirtieron a los madrileños definitivamente en sedentarios. Los hallazgos de las primeras construcciones para habitar son cabañas ubicadas en el entorno de Ciudad Universitaria en pleno Neolítico.

La sociedad progresaba y los ritos funerarios tomaban forma. Como el primer enterramiento, ya en la Edad de Bronce: una fosa tapada con una losa de piedra y cubierta con vasos cerámicos. La útil metalurgia del cobre se desarrolló en paralelo al trabajo con el oro, empleado ya entonces para ostentar, como revelan las pulseras expuestas.

«Villae» Romana
La única ciudad romana en la región fue «Complutum» (Alcalá de Henares), pero las «villaes» se repartían por todo el territorio hasta su abandono con la invasión visigoda. En Villaverde Bajo se hallaron restos de la explotación agraria de una villa romana: un mosaico geométrico, la cabeza del dios Silvano (protector de la agricultura) y una vajilla de mesa.

Madrid esperó a la ocupación musulmana para recibir un nombre, Magerit. Muhammad I, en el siglo XI, la creó como punto militar estratégico para la frontera norte del emirato de Córdoba. Los restos materiales encontrados son mayoritariamente utensilios de cocina; pero también un peón de ajedrez de la época.

Alfonso VI incorporó el enclave al reino cristiano y amplió el área amurallada. Los numerosos recipientes para contener líquidos demuestran la importancia otorgada al abastecimiento de agua. Madrid ya no dejaría de aumentar paulatinamente hasta la llegada de la Corte.

Desde entonces, el crecimiento de la ciudad fue exponencial, pero eso ya es otra historia fuera de la arqueología expuesta en «Los orígenes de Madrid».

Los arqueólogos insisten en no mover los restos y conservarlos en el lugar donde se han encontrado

Publicado en ABC

Expertos en arqueología volvieron a defender ayer que los restos de la cerca de Felipe IV encontrados en la calle Serrano han de permanecer en su sitio. «Lo que se tiene que hacer», según la legislación, es «no mover» los restos hallados, una opinión que coincide con la de la Comunidad de Madrid.

El subdirector del Instituto del Patrimonio Histórico Español, Álvaro Martínez, señaló a Ep que «lo idóneo es, a no ser que sea imprescindible», dejar los restos en su sitio. « En 1949 se aprobó un decreto para declarar Monumento Nacional todos los restos defensivos, ya que en esos momentos se estaban destruyendo muchos. A partir de ahí, toda legislación -Ley de Patrimonio Histórico y legislaciones autonómicas- ha respetado ese decreto».

Martínez critica que las instituciones quieran «saltarse eso a la torera», y que «quieran culpabilizar a los responsables de Patrimonio Histórico ante la opinión pública». «Un particular tiene que paralizar las obras de su casa si encuentra restos históricos. Las instituciones deberían hacer lo mismo».

12 julio 2009

Una ruta mostrará los tesoros megalíticos de Urdaibai

Publicado en El Correo Digital
Iratxe Astui

El atractivo paisajístico y cultural de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai se verá enriquecido a partir de noviembre con la apertura de una ruta megalítica. El itinerario incluirá ocho dólmenes y un menhir, de la época del Neolítico, que los antiguos pobladores de la comarca construyeron hace 5.800 años y continuaron erigiendo durante dos milenios más.

Cinco de las necrópolis que conformarán la primera etapa del recorrido pertenecen al cordal de Katillotxu, en Mundaka, mientras que los otros tres asentamientos al aire libre se sitúan en las inmediaciones del monte Sollube de Bermeo. El recorrido también albergará el menhir de Sorbituaga-Arriatara, en Busturia. «A partir de noviembre señalizaremos las cinco primeras, ya que el resto de las construcciones no se sumarán a la ruta hasta finales del año que viene», explica Juan Carlos López Quintana, uno de los arqueólogos responsables del proyecto.

La iniciativa, que correrá a cargo de la Asociación de Arqueología Agiri de Busturialdea, tiene como objetivo la conservación, puesta en valor y divulgación de estas necrópolis. En un primer momento, el plan se centrará en dos de los monumentos de Katillotxu, «que se encuentran muy próximos entre sí y sirven de modelo de evolución de los sepulcros de uso colectivo», apunta. Para ello, está prevista la instalación en el lugar de dos mesas de interpretación, con ilustraciones del dibujante Ángel Domínguez que ayudarán a hacer comprensible a los visitantes la finalidad funeraria, ritual y territorial de las construcciones megalíticas.

En los atriles también se incluirán detalles sobre el tipo de vegetación que existía en aquella época en la zona y que los expertos lograron extraer a través de los muestreos polínicos llevados a cabo durante la excavación de las cámaras funerarias.

Los resultados destacan que el paisaje predominante estaba formado por el bosque caducifolio, compuesto por avellanos y robles. De hecho, además de instalar la señalización pertinente y renovar el vallado que protege los monumentos, la actuación incluye la plantación simbólica de este tipo de árboles alrededor del conjunto de Katillotxu. La inauguración de la ruta estará precedida de unas jornadas sobre Arqueología, los días 27 y 28 de noviembre, en Gernika.

Écija esconde una villa romana sumergida en el río Genil

Publicado en El Correo de Andalucía
Manuel Rodríguez

Entre Écija y Palma del Río (Córdoba) hay una villa romana. O lo que queda de ella. Sumergidos en el río Genil están los restos de Segouia, en el paraje denominado hoy día Isla del Castillo. Y no es el único vestigio de la época entre ambos municipios.

Segouia aparece mencionada en el capítulo 57 de Bellum Alexandrinum, uno de los volúmenes de la historia de las guerras civiles que dejó escritos Julio César. También existen numerosos restos arqueológicos que documentan la existencia de esta ciudad bajo el Genil.

Este municipio está partido por la mitad por el curso del río, quedando buena parte del mismo bajo el agua. Sin embargo, en verano, sobre todo en épocas de sequía, son visibles en el agua sillares ciclópeos y numerosos materiales constructivos de todo tipo. “Por ejemplo, sumergido bajo las aguas del Genil se pudo recuperar hace 10 años un pedestal de estatua con inscripción, fechado en el siglo II de nuestra era”, relata Sergio García-Dils, arqueólogo del Ayuntamiento de Écija. En la misma línea cuenta que estaba “dedicado a una tal Clodia Sabina por un tal Cayo Clodius Epaphroditus, posiblemente un esclavo liberto”. Esa dedicatoria contaba con el permiso del orden decurional de la ciudad, algo así como el pleno del consistorio de la época.

El arqueólogo municipal participó hace una década en una intervención patrocinada por la Universidad de Sevilla que arrojó luz sobre los restos arqueológicos subacuáticos. “En la Isla del Castillo se documenta un poblamiento continuado desde la prehistoria, que llegó a tener estatuto municipal en época romana”. Después entró “en una lenta y progresiva decadencia que llevó a su total abandono ya en época bajomedieval cristiana”, según el experto. “La excavación arqueológica dejó claro hasta qué punto ha subido desde época romana el nivel del río, ya que lo que se documentó correspondía a la planta alta del edificio, quedando la planta baja bajo el nivel de las aguas”, continúa.

Por otra parte, se da la circunstancia de que en Segouia se pudo documentar incluso un acueducto subterráneo y una villa romana fortificada que había quedado bajo las aguas del Genil. Por la ciudad pasaba asimismo una variante de la conocida como Vía Augusta, que permitía llegar desde Hispalis a Corduba más rápidamente, ya que desde Obulcula (actualmente La Monclova) no había que desviarse hacia el sur para pasar por Astigi, como se conocía la ciudad de las torres.

Los vestigios de Sogouia no fueron finalmente incluidos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, donde la Junta de Andalucía decidió el mes pasado meter 56 yacimientos arqueológicos situados bajo aguas continentales e interiores. De la provincia de Sevilla sólo se incluyó uno, precisamente de Écija, en concreto localizado en el embalse de El Judío. Son restos arqueológicos posiblemente del siglo IV a. C. La mayor parte se halla actualmente bajo las aguas, aunque también existen materiales en sus orillas. Son básicamente vestigios de talleres de alfarafería, como otros en la ciudad.

Por ello, en el municipio llama la atención que no se haya metido en el listado la villa romana y sí restos arqueológicos como los de El Judío, de los “hay muchos otros ejemplos en la ciudad”, en palabras del arqueólogo municipal, Sergio García-Dils, quien recuerda que Segouia está documentada en la propia Carta Arqueológica de Écija.

09 julio 2009

Los arqueólogos hallan columnas del antiguo hospital en Guillem de Castro

Publicado en Las Províncias
C. Fernández

El lunes comenzaron los trabajos de excavación en el jardín del Museo Valenciano de la Ilustración y la modernidad (Muvim) y en la primera jornada de trabajos los arqueólogos se encontraron con los restos de los cimientos del que fuera el antiguo hospital.

Para los amantes de las excavaciones, esta obra es una de las más interesantes y donde se encontrarán más restos arqueológicos.

Los técnicos esperaban que hasta que no llevaran unos metros excavados no encontrarían restos relevantes, pero en la primera acción de la excavadora se encontraron con las columnas que formaban el centro hospitalario. Ayer hallaron más restos de pilares y a lo largo de la semana se irán topando con más.

La Conselleria de Infraestructuras es la encargada de la excavación y el objetivo es crear un proyecto museístico en un extremo del jardín donde los ciudadanos observen los restos del pasado.

Esta primera fase de los trabajos será la más dura, por la profunda excavación arqueológica. Pero precisamente este será uno de los atractivos del jardín, ya que se rescatarán elementos del Hospital de los Pobres Inocentes, de origen medieval (siglo XV) y que fue derribado en los años 60.

El espacio museográfico contará con una especie de paseo arqueológico que se situará en la parte recayente a Guillem de Castro. Según explicó Barberá durante la inauguración el proyecto original, del arquitecto sevillano Vázquez Consuegra, ha sufrido una pequeña modificación, porque se incrementará la masa de zona verde, que se concreta en la plantación de 120 ejemplares nuevos. En realidad, habrán dos espacios más o menos diferenciados. Una zona vecinal junto a la actual biblioteca, con arboleda, estanques, bancos y zona de juegos infantiles, y la parte más cultural y arqueológica.

La obra, que cuesta cuatro millones de euros, la financia Infraestructuras a través del plan Riva.

Descubren una necrópolis árabe en las obras del nuevo cuartel de Alhama

Publicado en Ideal
J. Cabezas

Las obras para la construcción de un nuevo cuartel de la Guardia Civil en Alhama han dejado al descubierto una necrópolis medieval en la que ya se han encontrado restos de más de veinte personas. En el solar en el que irán las dependencias de la Guardia Civil, de unos 2.500 metros cuadrados, se estaban realizando unas catas previas a la construcción del edificio y el resultado no ha sorprendido en absoluto.

El terreno en el que se ubicará el cuartel está situado en el borde del conjunto histórico y de uso singular del edificio, por lo que la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta autorizó unas catas previas para comprobar si había restos de valor en el terreno.

«Había informaciones, sobre todo orales, que hacían pensar que en este solar podía haber restos de una necrópolis», explicaba ayer Reyes Ávila, miembro del equipo que está trabajando en la zona bajo la dirección de Mª Isabel Campos Menacho y María Maya Andrino Revillas y la empresa Antea, Arqueología y Gestión del Territorio S. L.

De momento han realizado 3 de los cinco sondeos preceptivos y ya han aparecido restos de más de una veintena de personas. Ávila, una de las arqueólogas que trabaja en el terreno ha explicado que todos los cuerpos están enterrados en la orientación sureste-noroeste y de lateral derecho, lo que indica que podría tratarse de sepulturas de origen árabe, aunque todavía habrá que hacer más pruebas para precisar la fecha.

«De momento, lo hemos fechado entre los siglos XI y XIII», apuntó Ávila, que explica que habrá que analizar las piezas dentales o los huesos del cráneo para poder fechar los enterramientos con mayor exactitud.

Árabes
En los sondeos realizados hasta el momento han aparecido muy pocos restos cerámicos, lo que también podría corresponderse con ese periodo entre los siglos XI y XIII, puesto que los enterramientos árabes no se solían incluir en la fosa un ajuar personal. Tan sólo se rompía, a los pies del difunto, el plato que había usado en vida. Esos escasos restos cerámicos podían ser esos objetos. En la fosa aparecen mezclados hombres y mujeres y también algún niño de corta edad.
En la zona acordonada para realizar esas catas, y que supone un 10% del total del solar, trabajan actualmente un equipo de dos arqueólogas y seis operarios, para colaborar en las labores de movimiento de tierras.

El equipo que realiza los sondeos cuenta con la información de los años 60, cuando se levantó la casa cuartel del municipio, según la cual los vecinos cuentan que se encontraron restos humanos al remover las tierras para las obras del edificio.

En el solar de 2.500 metros cuadrado está previsto que se erija un nuevo edificio para el cuartel de la Guardia Civil con dependencias más modernas y acordes al servicio que presta el cuerpo en el municipio. Las catas arqueológicas se prolongarán al menos durante otro mes y medio.

08 julio 2009

Xouba, la «caníbal», se quiere comer los restos de los antepasados de Baiona

Publicado en La Voz de Galicia
Alejandro Martínez

Reposando durante siglos bajo el suelo de Baiona para ahora ver la luz y acabar saciando el hambre de una perra que merodea por el entorno de la antigua Colegiata. El animal responde al nombre de «Xouba» y se quiere comer los restos mortales que han aparecido en el cementerio olvidado descubierto recientemente junto a la iglesia parroquial de Santa María.

La apertura de zanjas para la canalización subterránea de servicios de telefonía y gas ha permitido reconocer el primitivo camposanto de la villa. La aparición de una moneda del siglo XVI, así como de diversas lápidas funerarias hizo que Patrimonio decidiera paralizar las obras para dar paso a una excavación arqueológica más profunda.

Y ha sido «Xouba» quien ha seguido con mayor interés el desarrollo de las investigaciones. El equipo dirigido por la arqueóloga municipal, Rosa Villar, y también por Lino Gorgoso, contratado por Gas Galicia, descubrió hace unos días el osario del antiguo cementerio. Contabilizaron nueve cráneos y miles de huesos. Todo un festín para la perra «caníbal» de Baiona, una atracción irrefrenable que ha despertado sus instintos de supervivencia.

El animal ha tenido fritos a los arqueólogos hasta que el pasado viernes concluyeron la excavación. No ha apartado la vista de su trabajo para aprovechar el mínimo descuido y poder llevarse a la boca una recompensa en forma de tibia, omóplato o costilla de algún antepasado baionés. Otras veces, aprovechando la ausencia de los arqueólogos, se metió dentro de la zanja para excavar con sus patas hasta encontrar algún tesoro comestible.

Los especialistas han perdido la cuenta de las veces que han tenido que echar a la perra de la excavación. Su obsesión por el contenido del osario fue tal que llegó incluso a gruñir al sacerdote Don Javier cuando éste quiso defender los restos enterrados cristianamente hace varias generaciones.

La perra «Xouba» pertenece a una pareja que reside a pocos metros del yacimiento arqueológico, en el barrio de San Xoán. Un agujero en la puerta otorga al can la libertad de entrar y salir cuando quiere de la casa. Estos días ha estado muy ocupada con el filón que ha encontrado a la vuelta de la esquina. Vivía al lado del paraíso y ella sin saberlo.

Aparece en Llucmajor un bastión romano sobre cientos de huesos talayóticos

Publicado en Última Hora Digital
Mariana Díaz

«Íbamos buscando los miles y miles de muertos talayóticos borrados del tiempo, los de quienes construyeron los talayots, y encontramos un yacimiento tardorromano». Fue en un abrigo o balma -pared de roca que tiene un techo que cubre- denominado s'Escolà, situado en el municipio de Llucmajor. El arqueólogo Javier Aramburu, que persigue desde hace años la solución del misterio más importante de la prehistoria de Mallorca, los enterramientos de aquella cultura, estuvo a punto de conseguirlo, «pero se nos adelantaron los romanos», dice. En el yacimiento había cientos de huesos de manos y pies, «pero revueltos, fuera de su contexto tras el paso de los romanos». Éstos levantaron allí «un pequeño destacamento que controlaba el paso entre los valles».

Aramburu recuerda que en Son Matge (Deià), el arqueólogo William Waldren sí dio con enterramientos talayóticos, pero como sus dataciones «no son fiables para la comunidad científica», él continúa buscando. Y respecto a los huesos de manos y pies añade que «es señal de que formaban parte de algún rito, que unas partes se enterraban y otras no».

«Encima de todo ello hallamos un yacimiento muy interesante de los siglos IV-V de nuestra era, tardorromano, se trataba de un bastión para el control interno, no para la defensa exterior; ésta era la época en que llegaban los vándalos».

A pesar de que el yacimiento tardorromano dio al arqueólogo y su equipo algunos objetos interesantes, «nuestro objetivo no se ha cumplido puesto que la pregunta de ¿dónde están enterrados los talayóticos?, sigue sin respuesta», comenta.

Entre los hallazgos que ofreció el yacimiento, destaca un anillo baleárico con un dibujo de un caballo que es la primera iconografía de dicho animal en esta época, siglos III a IV antes de Cristo.

Ya de época romana salió a la luz un plato con una cruz y una paloma, «símbolos cristianos de los más antiguos y raros», comenta Aramburu, quien apunta que en la ciudad romana de Pol.lentia (Alcúdia) se encontraron algunos de ese tipo. Hablamos de un tiempo contemporáneo a la construcción de las basílicas paleocristianas de Son Peretó (Manacor) y Son Fradinet (Campos).

Toda la cerámica utilizada por los romanos en s'Escolà procedía de África y Eivissa, «lo que corrobora la hipótesis de un contingente temporal que se trajeron consigo hasta los utensilios para cocinar».

Las excavaciones del Chao Samartín se centran en dos nuevas salas de la domus

Publicado en El Comercio Digital
I. Gómez

El Chao Samartín volverá a ser este año el epicentro de la campaña de excavaciones arqueológicas que se desarrollarán entre julio y septiembre en los yacimientos incluidos en el ámbito de actuación del Plan Arqueológico del Navia-Eo. Y es que el plan de trabajo para los próximos meses del equipo de profesionales y estudiantes destinados al asentamiento grandalés contempla la exhumación de dos nuevas salas de la domus, la construcción romana más emblemática del enclave. «Tenemos identificadas unas 12 estancias, de las que seis están totalmente excavadas y este año podremos afrontar otras dos salas», detalló Ángel Villa, responsable del plan director.

Aunque los hallazgos no se pueden anticipar, Villa indicó que las áreas en las que centrarán los trabajos parecen «tener una función representativa». Es decir, se trataría de salas de recepción o de reunión y no tendrían una función esencial en la vivienda, originaria del siglo I.

En todo caso, el arqueólogo se mostró convencido de que «habrá nuevos hallazgos: El Chao es sorprendente, incluso, para los que llevamos 20 años trabajando en él», confesó.

Sin embargo, las sorpresas también pueden provenir este año del castro de Taramundi. Gracias a la adquisición de una finca colindante al asentamiento por parte del Ayuntamiento, durante esta campaña se ampliará la superficie de trabajo, lo que «nos dará una visión más amplia de lo que era el castro y nos permitirá seguir el plan director que se redactó el año pasado», apuntó Villa. Además, destacó que, de este modo, el yacimiento va a incrementar su potencial turístico y cultural para convertirse en un recurso de primer orden para el concejo.

A este respecto, el responsable del Plan Arqueológico indicó que más allá del indudable valor científico de las excavaciones -relacionado con la datación, localización y organización interna de los poblados fortificados-, los trabajos de exhumación de restos arqueológicos también tratan de conocer «el grado de deterioro» de las ruinas para determinar las posibilidades de su exposición al público.

Mejoras en Coaña
En este sentido, Villa señaló que el castro de Cabo Blanco, localizado en el núcleo franquino de Valdepares, «tiene un grado de conservación óptimo para ser expuesto». Sin embargo, debido a su ubicación costera, precisa un adecuado sistema de protección: «Si no hay criterios de conservación, volverá a ser un basurero», afirmó el arqueólogo, que aseveró que «en unos años, Cabo Blanco será uno de los recursos con mayor potencial del Occidente».

Entre tanto, el castro de Coaña, que será sometido a labores de limpieza y conservación, seguirá siendo uno de los referentes del Parque Histórico, que también ofrece al visitante la posibilidad de conocer el singular castro de Pendia, en Boal, y el de Santa Cruz, en Pesoz. A este respecto, Villa avanzó que «vamos a hacer tareas de limpieza para que pueda verse desde las dos rutas que llevan desde Pesoz al núcleo de A Paicega».

Los trabajos de excavación de este verano -en los que participarán 50 estudiantes de diversos puntos de España y Europa- también afectarán al enclave de San Isidro, entre San Martín de Oscos y Pesoz. Sobre estos restos, Villa resaltó que tiene «gran valor para los investigadores, porque no es un poblado en sentido estricto, sino un asentamiento militar».

También se actuará en el castro de San Chuis, en Allande, un yacimiento que el responsable del plan director considera «paradigma del poblado fortificado de Asturias».

Más información en la web del yacimiento: Chaosanmartin.es

05 julio 2009

Hondarribia: Más y sorprendentes hallazgos en la zona del Arco de Santa María

Publicado en Diario Vasco
I. A.

Siguen adelante los trabajos frente al Arco de Santa María y en Damarri y siguen apareciendo estructuras, conocidas en la mayoría de los casos porque aparecen en mapas de la época, pero también sorprendentes.

Las labores de excavación arqueológica se encuentran actualmente en la zona donde se situaba el Cuerpo de Guardia exterior, así como el puente, de piedra, que salvaba el foso. También se han realizado catas arqueológicas puntuales con el fin de registrar datos como detalles constructivos de las cimentaciones y sus cotas.

La más sorprendente ha sido el hallazgo de una estructura abovedada en el interior de unos de los patios. Aparentemente, su función va relacionada con una cisterna. Dicha estructura conecta con un vano abierto en el muro del baluarte de San Felipe (hacia el parque 'de los patos'), posiblemente realizado ya en época contemporánea, un vano que permite el acceso al foso.

Por otro lado, han terminado junto al restaurante Alameda las labores de exhumación de los restos humanos que se encontraron durante la instalación de un colector a la altura de La Alameda. Estos enterramientos se localizaban en un recinto que serían los restos constructivos del molino viejo.

Finalizada esta actuación puntual y complementaria, los restos óseos serán analizados para determinar el sexo y edad con el fin de aportar más datos sobre la naturaleza de estos enterramientos.

Para conocer más intervenciones arqueológicas en Hondarribia, no dejes de leer esta noticia en Diario Vasco

Málaga: El último tesoro fenicio

Publicado en Malaga Hoy
Pablo Bujalance

Lo encontrado en el solar entre las calles Mármoles y Armengual de la Mota, donde la promotora Grupo Pinar se disponía a construir un grupo de viviendas, se mantuvo oculto en el más escrupuloso secreto durante más de un año y medio, así que no podía tratarse de cualquier cosa. Después de que la vigilancia arqueológica constatara la presencia de restos que a su vez apuntaban la posibilidad de hallar vestigios singularmente antiguos, la excavación del yacimiento, dirigida por el grupo arqueológico Nerea, arrancó en noviembre de 2007 y se prolongó hasta junio de 2008. Pero sólo hace poco se dio a conocer lo allí descubierto, en una secuencia que se inicia con restos de una vivienda típica andaluza de los siglos XVI y XVII: una necrópolis de la época feno-púnica cuyas secciones más antiguas se remontan al siglo VI a. C. Entre los restos conservados destaca un hipogeo (bóveda subterránea que se usaba para conservar los cadáveres sin quemarlos) con forma de piel de toro, un ustrinum (o pira funeraria) y tres enterramientos. En uno de ellos se localizó además lo que entre los arqueólogos ha venido a llamarse el tesorillo fenicio: un ajuar compuesto de una serie de piezas de oro, entre ellas varias cuentas de collar, un anillo signatario, pendientes y dos cabezas de carnero. Un verdadero tesoro digno de Indiana Jones que podrá contemplarse en el futuro Museo Arqueológico que podrá visitarse en el Palacio de la Aduana. Actualmente, todo este legado, de importancia decisiva en la historia de la ciudad, se custodia junto al resto de los fondos que compondrán dicho museo.

La secuencia del yacimiento recorre prácticamente todas las civilizaciones que han conquistado Málaga de manera gráfica y especialmente didáctica: entre las casas del siglo XVII y los antiquísimos restos fenicios descansa una fase musulmana, fechada entre los siglos XII y XIII, a su vez encajada en un anterior recinto industrial romano, asignado a los siglos I y II a. C., del que se han encontrado restos de varios almacenes y de piletas de salazón. En cuanto a la necrópolis, además de la extraña aparición del hipogeo de piel de toro (asociado hasta ahora a los altares, pero no a los enterramientos), la coexistencia de sistemas tanto de inhumación como de incineración ha permitido a los arqueólogos hacerse con un completo catálogo de los ritos funerarios que practicó el pueblo más navegante de la Antigüedad.

Pero la importancia de este tesoro fenicio radica no sólo en el valor de los hallazgos que contiene, sino en su ubicación, ya que de alguna forma obliga a replantear el mapa de la distribución de las poblaciones humanas en la ciudad. El yacimiento se encuentra a escasos metros de la Plaza de San Pablo, donde se localizaba una población de indígenas íberos con la que, según la evidencia, los fenicios establecieron intercambios comerciales. La proximidad revela que estos contactos no eran esporádicos, sino que, presumiblemente, gozaban de una cotidianidad diaria. Además, que las fases más antiguas correspondan al siglo VI a. C., poco después de la destrucción de la colonia fenicia del Cerro del Villar y de la inmediata fundación de Malaka, permite aventurar que la ciudad debió crecer en no mucho tiempo bastante más allá del primer asentamiento situado en el enclave de las calles Alcazabilla, Císter y San Agustín. Es decir: aquella plaza que fundaron los viajeros llegados del Líbano pasó en poco tiempo de ser un mero campamento en la costa a ocupar una extensión considerable, que alcanzaba el límite de los dominios íberos en lo que hoy es el barrio de La Trinidad. La frontera, como era tradicional, estaba ocupada por la necrópolis.

De esta forma, extirpadas las distancias entre íberos y fenicios, cabe imaginar la zona como lo que fue el Cerro del Villar, donde los mismos indígenas llegaron a asentarse con colonia propia (como hicieron los griegos) para mantener un contacto diario con los conquistadores y desarrollar así una actividad económica continua. En poco tiempo, ambos pueblos dejaron de considerarse extraños. Cosas de la idiosincrasia malagueña.

Valencia; Las entrañas de la ciudad al descubierto

Publicado en Levante
Hortensia García

Los tres frentes arqueológicos que tiene abiertos en estos momentos la ciudad, dos de ellos vinculados al PlanE, empiezan a dar frutos. En los jardines de Viveros, donde se va a recuperar la cimentación de la puerta principal del desaparecido Palacio del Real con cargo al fondo de inversión local, ya se han completado tres sondeos en el entorno de la "muntanyeta" de Elío. Son actuaciones previas a la excavación propiamente dicha, que desbrozará 600 m2 del jardín y afectará al menos a una docena de árboles que deberán trasplantarse a otro lugar.

En uno de los sondeos ha aparecido la torre de la fachada principal conocida como de la Reina, construida en el siglo XIV y por tanto perteneciente a una de las fases más antiguas del edificio. Se construyó con grandes muros de tapial de hormigón, alternando en algunos puntos con sillares de buena factura algunos de los cuales conservan marcas de los "picapedrers".

En el sondeo central se han descubierto los cimientos de dos de los pilares del porticado construidos en el siglo XVII para dar unidad a toda la fachada. En la zona oriental -la más próxima a General Elío y a la verja del jardín- los arqueólogos han dado con la primera crujía de la entrada principal del edificio, con un gran vano de más de 5 metros de luz, enmarcado por dos jambas, y un pavimento de mortero con gravas que conservan las huellas de las ruedas de los carruajes.

Hasta el momento se han recuperado materiales constructivos como un columna de mármol blanco islámica con decoración vegetal de palmetas, fechada en el siglo X. La pieza se fabricó en los talleres palatinos de Madinat al-Zhara en Córdoba y debió formar parte de algún edificio islámico de Valencia reutilizado en el Real tras conquista cristiana. También se ha recuperado un fragmento de capitel gótico, con columnillas decoradas, perteneciente a una ventana y abundante cerámica del siglo XIV al XIX.

Vivir encima de un camposanto
De la excavación de Viveros es de la que menos sorpresas se esperan dado que el Palacio del Real fue asolado hasta los cimientos en 1810. Sí ha sido inesperada la aparición durante las obras de canalización y renovación de alcantarillas del popular barrio de la Fuensanta de una serie de enterramientos vinculados a un cementerio de finales del siglo XVIII principios del XIX, posiblemente, relacionado con una de las epidemias de cólera sufridas por la ciudad.

Los arqueólogos han recuperado ya cuatro esqueletos -que ahora serán analizados para ver edades, sexo y causa de la muerte-, restos de madera de una caja mortuoria y cuentas de azabache de lo que podría ser un rosario. Las viviendas sociales de la Fuensanta se construyeron tras la Riada de 1957. El cementerio no se trasladó porque ni estaba documentada su existencia ni los cimientos de las casas bajaron a suficiente profundidad como para dar con las tumbas, que han aparecido a partid de dos metros. La concejal del Ciclo del Agua, Mª Angels Ramón-Llin, que está renovando el alcantarillado en cinco barrios, no descarta otros hallazgos arqueológicos. En todo caso y salvo que los informes arqueológicos recomienden otra cosa sólo se investigará la parte del cementerio que coincida con las zanjas de las nuevas canalizaciones de agua.

Quizás el descubrimiento más impactante ha sido el de las excavaciones previas a las obras de ampliación de la sede de las Corts Valencianas, en la calle Libertad. El proyecto del nuevo edificio de los grupos parlamentarios, impulsado por las Corts, se reactivó este año tras varios años en los despachos.

Veinte metros de calzada
Los arqueólogos han sacado allí un tramo de unos 20 metros la Vía Augusta, la calzada romana más larga de toda la Península Ibérica y restos de viviendas romanas y sistemas de alcantarillado. En la intervención se ha recuperado piezas de ajuar femeninas, vasijas y útiles de cocina de cerámica, un pequeño pie de mármol (parte de una escultura), lámparas de aceite y un sorprendente enterramiento infantil en un ánfora.

Los expertos han comprobado que el trazado de la Via Augusta no coincide con el último tramo de la calle Salvador, como se creía hasta ahora, sino que es una prolongación en línea recta del tramo hallado en l'Almoina. La presidenta de las Corts, Milagrosa Martínez, anunció que la solución que se baraja para que los restos sean visitables es un pavimento acristalado, en línea con la plaza arqueológica de la Almoina donde están las ruinas del foro romano.

Editado el libro 'Sierra de Cádiz andalusí', de Alejandro Pérez Ordóñez, XIV premio 'Castillo de Matrera'

Publicado en El Periódico de Ubrique

Alejandro Pérez Ordóñez, licenciado en Historia del Arte e investigador del Laboratorio de Arqueología y Arquitectura de la Ciudad de la Escuela de Estudios Árabes, del CSIC, con sede en Granada, es el autor del libro Sierra de Cádiz andalusí, editado por la editorial estadounidense Lulu.com, que distribuye en todo el mundo a través de internet y permite realizar la doble edición digital (PDF) y en papel. La obra, que versa sobre la arquitectura y el urbanismo andalusíes en la comarca de la Sierra de Cádiz, es fruto de una investigación iniciada hace algunos años con financiación de la Universidad de Granada y que este año ha recibido el XIV Premio de Investigación Histórica 'Castillo de Matrera' del Ayuntamiento de Villamartín. "El libro contiene una revisión y puesta al día del conocimiento sobre el patrimonio arqueológico, arquitectónico y urbanístico islámicos en una comarca de la frontera occidental del Reino de Granada, la actual Sierra de Cádiz. En él se recoge un trabajo de prospección y de investigación bibliográfica y documental que supone un primer paso de síntesis y actualización de todo este patrimonio". Está prologado por José Miguel Puerta Vílchez, profesor de la Universidad de Granada. Alejandro Pérez Ordóñez es miembro de la asociación "Papeles de Historia" de Ubrique.

Alejandro Pérez Ordóñez (n. Ubrique, España, 1981) es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Granada y en la actualidad realiza su investigacion predoctoral en el Laboratorio de Arqueología y Arquitectura de la Ciudad (LAAC) de la Escuela de Estudios Árabes (Consejo Superior de Investigaciones Cientificas, CSIC), especializándose en arquitectura doméstica y urbanismo andalusíes, y en Arqueología de la Arquitectura. Es miembro del grupo de investigación en formación "Sierra de Cádiz: Historia, Patrimonio y Cultura" (G151H34) de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). También forma parte de la asociación Papeles de Historia y de la Sociedad Española de Estudios Árabes (SEEA). Ha participado en intervenciones arqueológicas en Medina Elvira, en el Alcázar Real de Guadalajara y en las murallas almohades de Cáceres, entre otros.

03 julio 2009

Andorra: Una enorme fortaleza en la Roureda de la Margineda

Publicado en Diari d'Andorra
Alba Doral

Los restos que los arquólogos van descubriendo en el Yacimiento de la Roureda de la Margineda, en terrenos de Casa Molines, tiene una trascendecia mayor de la esperada. La fortaleza que, poco a poco sale a la luz, construida entre finales del siglo XII y la primera mitad del XIII, es una de las construcciones militares de la edad media más importante excavada en la vertiente sur de los Pirineos, consideran.

El arquitecto responsable de l’excavación (realizada por la empresa Estrats), Ivan Salvadó, explicó ayer, en la presentación del balance de la tercera fase de los trabajos iniciados el 2007, que todo el yacimiento tiene una envergadura que supera ampliamente la que habían supuesto en principio: el área d’interés ha pasado de los 400 metros cuadrados iniciales a los 4.500 que estiman ahora, hipotéticamente rodeados por las murallas, de hasta seis metros d’anchura.

Las intervenciones arqueológicas, sin embargo, se centran en un recinto de unos 1.500 metros cuadrados (que los arqueólogos denominan recinto soberano), donde se encontrarían los edificios centrales de la fortificación y una parte de las murallas.

Tres etapas históricas

Se sabe que el área estudiada sufrió a lo largo de los siglos numerosas modificaciones, de la mano del devenir histórico. Salvadó ofreció una recreación aproximada de cómo debían de ser los edificios y construcciones que allí se ubicaban en cada momento.

En una primera fase, posiblemente entre los siglos XI y XII, era una zona ocupada por labradores. Una casa de dimensiones reducidas se ubicaba en la parte más alta de los terrenos, que tienen un desnivel muy pronunciado. Y posiblemente justo por debajo había una prensa (probablemente de vino). Esto lo deducen de las tres piedras de prensa reutilizadas por construir la fortaleza posterior.

Entre finales del siglo XII y 1288, fecha de la firma de los segundos Pareages como pacto de no agresión que obligó a inhabilitar las fortalezas, se establecieron edificaciones militares. ¿Construidas y habitadas por quién? La hipótesis es que las hizo el vizconde de Castellbò, a quien el conde de Urgell cede el 1190 la titularidad del castillo de Enclar y da permiso para levantar una fortificación que, especifica, “debe ir en terrenos inferiores”. Un noble, representante del vizconde, acompañado de la familia y un reducido destacamento militar, debían de ser los ocupantes. La fortificación sigue el modelo de las que se construyen en Cataluña a partir de la segunda mitad del siglo XII, sin torre del homenaje clara, pero con un edificio residencial, una pequeña capilla aislada y las imponentes murallas, adaptadas a la topografía del terreno. Además, apuntó Salvadó, el maestro de obras era un perfecto conocedor de la mejor arquitectura militar del momento.

Tras 1288 se reaprovecharon las edificaciones para usos residenciales. Estuvo ocupada por una baja nobleza o campesinos ricos. Después de que perdiera su uso defensivo, las murallas (y el resto de edificaciones paulatinamente) quedaron arrasadas: los habitantes de las zonas próximas se llevaron las piedras y materiales para otras construcciones. Para que la zona quede abierta al público todavía queda un mínimo de dos años, según Salvadó y la consejera delegada de Casa Molines, Montse Cardelús.

02 julio 2009

Las obras de la autovía dejan al descubierto restos de una medorra en Vilamoure

Publicado en La Voz de Galicia
Enrique G. Souto

Las obras de construcción de la autovía de Santiago en el término municipal de Lugo han dejado al descubierto vestigios de una medorra. El hallazgo se produjo en la zona de Vilamoure, cerca del cruceiro de Fonteboa. Es uno de los resultados de los controles arqueológicos que se efectúan en la ejecución de los proyectos de los tramos correspondientes al municipio de Lugo.

La medorra de la que se localizaron vestigios en Vilamoure se encontraba bastante deteriorado, según algunas fuentes consultadas. Este túmulo funerario no estaba registrado, al contrario que otras zonas de interés arqueológico, que sí figuran en el Plan General de Ordenación Urbana, como es el caso de un castro existente en el entorno de Nadela.

Según algunas versiones, la supervisión de las obras de la autovía se están incorporando más arqueólogos, dado que los trabajos en algún punto avanzaron a distinto ritmo que los controles arqueológicos.

La Xunta, por su parte, asegura que la Dirección Xeral de Patrimonio emite informe sobre los proyectos para los distintos tramos de la autovía. Además se efectúan prospecciones arqueológicas previas y, durante la ejecución, se realizan los correspondientes controles. Pese a todo, en algunos ámbitos profesionales, se indica que la supervisión arqueológica, para alcanzar los niveles deseables, debería contar con más medios.

En la capital lucense, las obras del IGVS en la zona de A Tinería, pusieron al descubierto recientemente un sillar con una inscripción de la legión VII, según confirmaron fuentes profesionales. Este hallazgo sirve más para constatar que para aportar nuevos datos, pero no deja de ser interesante en el conjunto de piezas localizadas en la capital lucense.

Hallan los vestigios más antiguos de actividad humana en Sevilla

Publicado en ADN
Marta Franco

Tras cinco meses excavando, los trabajos que se desarrollan en el Patio de Banderas junto al Alcázar han revelado la mayor sorpresa.

A cinco metros de profundidad (7,5 sobre el nivel del mar) los arqueólogos que dirige Miguel Ángel Tabales han encontrado el primer resto de actividad humana de la ciudad, «la génesis de Sevilla».

Se trata de vestigios pre- tartésicos del siglo VIII a. C. «pertenecientes a la etapa del bronce final. Son restos de una cocina comunitaria en torno a la cual había cabañas. Era un pueblo guerrero, dedicado a la agricultura y la ganadería», explica Tabales, director de estos trabajos.

Más cerca de la primera basília cristiana

Además, en una cota más elevada, han aparecido restos que podrían estar relacionados con la basílica cristiana más antigua de la ciudad y que es la que se espera encontrar en esta excavación.

«Si en los dos meses que nos quedan hallamos algún resto funerario, está claro que estamos cerca y que esta basílica paleocristiana está bajo el Patio de Banderas».

Aún quedan dos meses de trabajos. A la luz de la importancia que están desvelando estos hallazgos, el Patronato del Alcázar tendrá que decidir si se prosigue con las excavaciones aprobando un nuevo presupuesto.

Más información en Europa Press

01 julio 2009

Halladas 7 tumbas en primera fase de las excavaciones vacceas de Valladolid

Publicado en ADN

Los arqueólogos y estudiantes que han trabajado este mes en los yacimientos de Pintia, en Padilla de Duero (Valladolid), han encontrado siete tumbas, cuatro de ellas de "cierto nivel", en la primera fase de las excavaciones, ha informado hoy el director del Centro de Estudios Vacceos, Carlos Sanz Mínguez.

La campaña de verano de excavaciones de Pintia de 2009, que se desarrollará hasta octubre, se organiza en paralelo a los Cursos Internacionales teórico-prácticos de Arqueología de junio, julio y agosto, en los que participan estudiantes anglosajones y de la Universidad de Valladolid.

Sanz ha explicado hoy, en rueda de prensa, que en el primer turno han participado quince alumnos extranjeros y que el 3 de julio llegarán los siguientes quince estudiantes.

En función de las siete tumbas encontradas ya, los especialistas intentarán conocer y reproducir la forma en la que vivían los vacceos desde el punto de vista social, en concreto entre los siglos I y II a.C.

"En julio tendrá lugar también la iniciativa 'Jóvenes con la cultura, la ciencia y la tecnología', en la que se seleccionará a los alumnos con mejores expedientes de Bachillerato para que participen en los trabajos de excavación arqueológica junto a los quince alumnos extranjeros", ha añadido.

El director del Centro de Estudios Vacceos ha destacado que en el equipo de trabajo, además de alumnos, habrá otras doce o catorce personas y ha incidido en que se han hecho hasta siete contratos, por lo que la iniciativa tiene también "una perspectiva de generación de empleo".

El presupuesto de esta XX campaña de excavaciones en Pintia es de 300.000 euros y se trabajará en 250 metros cuadrados, en el cementerio vacceo Las Ruedas, donde "se concentrarán esfuerzos para hacer una reconstrucción social".

El CSIC investigará la historia y el patrimonio arqueológico de la extracción del wolframio en O Barbanza

Publicado en Europa Press

El Laboratorio de Patrimonio del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) llevará a cabo una investigación sobre la historia y el patrimonio arqueológico de la extracción del wolframio en la comarca coruñesa de O Barbanza.

El proyecto, denominado "Investigación etnoarqueológica de la industria del wolframio en O Barbanza", está impulsado por la Dirección Xeral de Investigación, Desenvolvemento e Innovación de la Xunta y cuenta con la colaboración de la empresa de gestión cultural Alicerce.

La investigación profundizará en el estudio de la explotación intensiva de wolframio en los siete ayuntamientos que forman la comarca de O Barbanza (Rianxo, Boiro, A Pobra do Caramiñal, Ribeira, Porto do Son, Noia y Lousame) desde el comienzo de la II Guerra Mundial en 1939 hasta 1953, fecha del fin de la Guerra de Corea.

"En esos años la explotación de wolframio fue un factor estratégico de la industria armamentística de los participantes de las contiendas", afirma Leonardo González, investigador de Alicerce. A su vez, destaca la importancia de O Barbanza en esa época como foco minero gallego en el que era habitual la presencia de agentes alemanes y del contraespionaje británico.

La investigación estará dirigida por Xurxo Ayán, del Laboratorio de Patrimonio del CSIC (LaPa), y por Leonardo González, investigador de Alicerce. El estudio seguirá con la línea de investigación establecida por esta empresa en materia de arqueología contemporánea de la Guerra Civil española

RESULTADOS

Los resultados de este proyecto servirán para la elaboración final de un estudio comparativo de explotación de wolframio de O Barbanza respecto a otras zonas del noroeste peninsular como Santa Comba, O Bierzo o Valdeorras.

Debido al carácter historiográfico y arqueológico del proyecto, el equipo de investigación contará con Alfredo González Ruibal y Pedro Fermín Maguire, participantes en las excavaciones en las trincheras de la Guerra Civil de la Ciudad Universitaria de Madrid. Xurxo Ayán (CSIC) destacó el proyecto como un ejemplo de colaboración entre las empresas privadas y los departamentos universitarios.

30 junio 2009

El Ayuntamiento de Guadix inicia los trabajos de conservación de los restos del teatro romano

Publicado en Tele Prensa

El alcalde de Guadix, Santiago Pérez López, la concejala de Cultura del Ayuntamiento accitano, Marina Sánchez, y el edil de Hacienda, Jesús Lorente, han visitado esta mañana, acompañados por el arqueólogo Antonio López Marcos, el inicio de los trabajos de conservación que se van a realizar durante varias semanas en los restos del teatro romano de la Huerta de los Lao.

El comienzo de estas medidas sobre la preservación del yacimiento tendrá el objetivo de evitar el progresivo deterioro de los restos hasta que la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía y los propietarios de los terrenos se pongan de acuerdo en llevar a cabo una recuperación integral del espacio a través de un proyecto firme que rehabilite completamente el teatro romano.

Por su parte, según ha manifestado el alcalde de Guadix, Santiago Pérez López, el Ayuntamiento de Guadix ha dado el primer paso para la conservación de los restos mediante un proceso que se ha iniciado hoy en la Huerta de los Lao y que solucionará en gran parte el problema del deterioro del teatro. "Como Ayuntamiento teníamos que actuar en la conservación de los restos, por ello encargamos el pasado mes de abril un informe al arqueólogo en el que se manifiesta una gran preocupación por el estado de los restos, algo que pusimos en conocimiento de los propietarios y de la Delegación de Cultura", ha indicado el regidor accitano.

Tras este informe, el Ayuntamiento de Guadix solicitó a Cultura el permiso necesario para realizar actuaciones sobre el yacimiento encaminadas a conservar los restos arqueológicos, una solicitud que, además, según ha anunciado Pérez López, estuvo acompañada por un último informe elaborado por la arqueóloga restauradora, Isabel Cambil.

"Por fin hoy comienzan las tareas de conservación con un presupuesto de más de 8.000 euros que paga el Ayuntamiento. Esto pone de manifiesto el interés que tiene esta corporación por la preservación del yacimiento e incorporarlo al patrimonio de la ciudad para que pueda ser disfrutado por todos los vecinos y visitantes", ha destacado Pérez López.

Por otro lado, el arqueólogo encargado del estudio de los restos del teatro romano, Antonio López Marcos, ha puesto de manifiesto la urgencia y la necesidad que tienen los restos de actuar sobre ellos para evitar que se sigan deteriorando. Para ello, se han establecido cuatro fases en la conservación del teatro romano que consistirán principalmente en solucionar el problema del agua que tiene la Huerta de los Lao debido al nivel freático del río. Además, se abordarán tareas de limpieza de la vegetación, de delimitación de los perfiles de la excavación, y por último, se procederá a la conservación de las pinturas y los muros.

Para eliminar el agua de la zona, según ha explicado el arqueólogo, será necesario volver a poner en uso la canalización de desagüe que construyeron los romanos en su día, "mediante una bomba freática que se encargue de evacuar el agua y llevarla a través de esta canalización al saneamiento público".

La arqueóloga Isabel Cambil será la responsable de la conservación de las pinturas, que junto con otras zonas bastante delicadas del teatro, se cubrirán con una capa geotextil y de arena para evitar que el sol y los cambios de humedad sigan dañando al teatro romano. "El teatro ha llegado hasta nuestros días en muy buen estado, pero en el momento que lo descubrimos su proceso de deterioro ha sido imparable y seguirá avanzando si no se toman medidas", ha afirmado Antonio López.

Por último, el alcalde de Guadix ha recordado que la apuesta del Ayuntamiento de Guadix en la conservación del teatro romano "es decidida", ya que incluso hay una disponibilidad por parte del Consistorio de perder el espacio del paseo Ismael González de la Serna, si fuese necesario para recuperar completamente toda la zona del graderío del teatro. "Hay un reto importante que vamos a sacar adelante y no vamos a escatimar en esfuerzos para que el teatro romano sea parte de nuestro rico patrimonio, pero de forma que sea visible y visitable como pasa con los teatros de Mérida, Sagunto o Cartagena", ha expresado Pérez López.

29 junio 2009

Pruebas de ADN a casi 3.000 restos de la mayor fosa abierta de Franco

Publicado en Público
Raúl Bocanegra

Cuando los arqueólogos exhumaron la fosa 4 del cementerio malagueño de San Rafael en la que fueron enterrados en 1937 los restos de Vicente Córdoba, ayudante de zapatero, su hija Francisca, estaba allí, a pie de zanja. "Estaba puesto de laíto. Me cogí un huesecito y casi me caigo", recuerda con emoción, sentada a resguardo de mareos en el sillón de su casa, en la que desde hace poco vive de alquiler, porque la que tiene en propiedad, en un cuarto piso, no tiene ascensor y Paca, como la conoce todo el mundo, ya necesita usar bastón. Tiene ahora 77 años y una memoria de elefante, según Miguel, su marido.

Hasta ahora, el cuerpo de su padre, Vicente, es el único identificado de los 2.700 que han exhumado, según el equipo de arqueólogos, dirigido por Sebastián Fernández, decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga. La fosa malagueña es la mayor en la que se trabaja desde la II Guerra Mundial. Ahora tratarán de ponerle nombres y apellidos con pruebas de ADN a los cuerpos encontrados tras tres años de excavación.

El cuerpo hallado en la fosa 4 medía 1,57 metros, y Paca es bajita; llevaba zapatos de calidad, y él trabajaba para un zapatero, y se encontró donde Paca decía que iba a estar, en el lugar que le había dicho el sepulturero conocido de Vicente a su tía, la misma tarde de julio del 37 que lo enterró. José Alberto Fernández, uno de los miembros del equipo que trabaja en la fosa afirma con prudencia que los indicios indican que el cuerpo es el de Vicente Córdoba, pero advierte que no hay certeza absoluta.

Contra el problema de las identificaciones, la asociación Contra el Silencio y el Olvido y por la Recuperación de la Memoria Histórica, encargada de la exhumación, prepara a partir de septiembre, para rematar un trabajo ejemplar, pruebas de ADN a todos los familiares de represaliados que quedan vivos, que son centenares. En enero, prevén también comenzar a hacérselas a todos los cadáveres.

El 21 de julio de 1937 Málaga ya estaba dominada por las tropas franquistas. Paca era una niña de 5 años y había ido con su madre a llevar comida en una lata a un hombre "muy bajito, muy rubio, muy enamoradizo", su padre, Vicentea la sazón de 37 años, que estaba preso "por haber piropeado a una mujer". Iban un día sí y otro no. La madre tenía que atender a cuatro hijos. En la puerta de la cárcel de Málaga dejaron, como era costumbre desde hacía tres meses, la lata, a la que habían amarrado, como hacían siempre, un cartel con el nombre: Vicente Córdoba. Y, como habitualmente, esperaron a que alguien saliera para hacer el intercambio de latas. Pero el 21 de julio de 1937 nadie fue.

"Y ya dieron las tres. Y mi madre, nerviosa, preguntó. A ese de madrugá se lo llevaron a la tapia, le dijeron. Mi madre cayó al suelo, junto a mí y la lata. Nos sacaron, mi madre llorando conmigo. Estuvimos un rato en un descampado, yo lloraba de ver llorar a mi madre. Cuando se repuso fuimos a casa", rememora Paca. En el sillón deja salir un hondo suspiro, la mirada lejana, con la lata grabada en los ojos marrones.

Pruebas a cientos de familias

Las pruebas de ADN las hacen porque las tienen que hacer. Dentro de unos años no quedará nadie vivo y será imposible ni siquiera tratar de poner nombres y apellidos a los cuerpos. Sin embargo, no confían en el éxito. No quieren dar falsas esperanzas a nadie. Antonio Somoza, pieza clave en la exhumación, recuerda el caso de los conocidos como los 13 de Priaranza exhumados el 28 de octubre de 2000, en Priaranza del Bierzo (León) cuando se logró la primera identificación por ADN (la del abuelo de Emilio Silva, presidente de la ARMH), pero donde no se pudo identificar a todos. Y eran sólo 13.

Las técnicas han mejorado, pero la cal viva que arrojaron los franquistas sobre la fosa y los 70 años de enterramiento han deteriorado los restos. Por ello, el ADN se extraerá preferentemente de la dentadura, donde ha quedado más protegido, aseguran los arqueólogos. Los expertos recuerdan, como un mensaje a las familias, que no deben hacerse ilusiones, que serán difíciles las identificaciones.

Un cráneo semienterrado con un tajo limpio en la frente preside la entrada al llamado Patio Civil del camposanto. Está protegido por una carpa, debajo de la que se afanan los arqueólogos. Al fondo, hay esqueletos amontonados, tirados de cualquier manera, los brazos sujetos con alambre, hay que detenerse para saber a quién pertenece ese fémur o aquel cráneo. Un botón, un anillo, suelas de zapato emergen de la tierra removida como testimonio mudo de la barbarie. "Es duro porque esto está vivo aún. Los familiares están aquí. Todos los días viene alguien y te emocionan", afirma José Alberto Fernández.

La mujer de un rojo

El patio civil es el noveno lugar en el que excavan y el único que lleva un nombre. Al resto, los arqueólogos los han calificado con números. De la fosa 1 han exhumado 251 cuerpos; de la fosa 2, fueron 225; de la fosa 3, extrajeron 177 cadáveres; en la 4, donde estaba Vicente Córdoba, pudieron encontrar 278 restos; de la 5, sacaron 206; de la 6, la cifra llegó a los 210; en la 7 hallaron 150 cuerpos y en el sector 8, se toparon con 21 fosas, zanjas de 2,5 por 2,5 metros en los que había unos 50 hombres en cada una de ellas. Más de mil en total. "En vez de una fosa grande, hicieron zanjas y apilaron los cuerpos", dice José Alberto Fernández.

De los 2.700 cuerpos sólo el 4% pertenece a mujeres. "La represión franquista para ellas fue distinta. Quedaban marcadas. Era la mujer de un rojo", afirma Raquel Zugasti, historiadora que ha participado en la elaboración del mapa de fosas en la provincia de Málaga. También se han encontrado restos de niños, pero los investigadores no creen que fueran fusilados no han encontrado señales de violencia, sino que eran de barrios pobres y cuando se morían desnutridos, enfermos, sin cuidados las familias no tenían recursos para un entierro. Entonces, las autoridades se deshacían de ellos.

El trabajo de los arqueólogos es exhaustivo. Conservan datos detallados de cada uno de los cadáveres, cuidadosamente catalogan en fichas la posición del cuerpo, los objetos encontrados, toda la información útil. En unos barracones, utilizados al mismo tiempo como despacho y almacén, descansa la memoria del desastre: en cajas de madera amontonadas y clasificadas están los esqueletos rotos por 14 años de matanza. Hasta el año 1951, se fusiló en la tapia del camposanto de San Rafael. Se encontraron no sólo balas de máuser, sino también de Parravicino-Carcano, el rifle del ejército italiano, y casquillos de ametralladora. Cuando había que matar a muchos: tac, tac, tac, al bulto, tac, tac, tac. A la zanja.

Después de 72 años, Vicente y los 2.700 encontrarán en breve un entierro digno.

25 junio 2009

El instrumento musical más antiguo del mundo

Publicado en El Mundo
Tana Oshima

Desde hace más de un siglo, y especialmente en las últimas décadas, los arqueólogos se han lanzado a una ávida carrera por hallar las evidencias más antiguas de esa delicadeza que se presupone a quienes fueron capaces de hacer arte en la prehistoria. Una vez más, las cuevas alemanas de Hohle Fels, que constituyen una mina arqueológica sin parangón de la cultura auriñaciense (Paleolítico Superior), han aportado nuevas evidencias de que la música era ya una práctica común hace 35.000 años, poco después de que los humanos modernos procedentes de África colonizaran Europa.

Tras unas fructíferas excavaciones llevadas a cabo en 2008 en las cuevas del suroeste de Alemania, Nicholas J. Conard, de la Universidad de Tubinga, y colegas se están enfrentando a la detallada descripción e identificación de grandes tesoros artísticos del Auriñaciense. Tan sólo unas semanas después de describir en Nature la figura femenina tallada en marfil más antigua hasta ahora conocida, salida de Hohle Fels, hoy publican, en la misma revista británica, los hallazgos de varias flautas en las mismas cuevas que se suman a la cada vez más amplia colección de instrumentos musicales, estatuillas y herramientas que han dado estos yacimientos. Las flautas aparecidas en esta región alemana son, de hecho, las evidencias convincentes más antiguas (anteriores a hace 30.000 años) de prácticas musicales humanas.

Funciones sociales

La cantidad de fragmentos y pequeñas piezas de instrumentos encontradas en la zona junto con restos de animales y herramientas dan cuenta de lo extendida que estaba la práctica musical en el Auriñaciense y de que la música cumplía funciones sociales diversas.

Al tratarse de una tradición ya arraigada hace 35.000 años, los arqueólogos concluyen que la música, como parte de otras expresiones artísticas y simbólicas de la época, contribuyó «al mantenimiento de redes sociales más grandes (...) y por lo tanto a la expansión territorial y demográfica de los humanos modernos en relación con las poblaciones de Neandertales, culturalmente más conservadores y demográficamente más aisladas», dice el artículo.

Las flautas son una reliquia típica de ese periodo, pero lo que distingue al reciente descubrimiento de los anteriores es que una de ellas, hecha con el radio de un buitre leonado, ha sido reconstruida casi al completo a partir de 12 fragmentos. Es, hasta ahora, la reconstrucción más completa de las flautas halladas en estas cuevas, cuyas piezas suelen estar sueltas y sin conexión con otras.

La flauta reconstruida mide 21,8 centímetros de largo y unos 8 milímetros de diámetro. En ella se identifican cinco orificios para colocar los dedos sobre ellos, así como dos hendiduras en forma de «V» en el extremo superior del tubo, por donde los músicos probablemente soplaban. La otra punta de la flauta, el extremo inferior, permanece rota por la mitad del quinto agujero.

Huesos de ave

A falta de una réplica con la que estudiar mejor sus cualidades musicales, los investigadores han comparado esta flauta con otra hallada anteriormente en las proximidades (en Geissenklösterle), ésta de tres orificios, que produce cuatro notas, más otras tres adicionales según cómo se sople. «Dado que la flauta de tres agujeros produce un rango de notas comparable a muchos tipos de flauta modernos, creemos que la de Hohle Fels ofrece un rango de notas y posibilidades musicales comparables o incluso mayores», escriben en su artículo.

Además de lograr la reconstrucción de la flauta de hueso, los arqueólogos han rescatado de su alijo de Hohle Fels pequeños fragmentos de lo que muy probablemente sean dos flautas de marfil, y una tercera pieza del yacimiento de Vogelherd. Aunque representan sólo piezas aisladas, el marfil aporta siempre más interés a los hallazgos debido a que requiere mucha mayor habilidad por parte del artesano.

A diferencia de los instrumentos con hueso de ave, para fabricar una flauta de marfil es necesario tallar en línea recta una pieza que es por naturaleza corva (como es el colmillo de un mamút). Pero además, para hacer el tubo hueco de la flauta, es necesario hacer un cuidadoso corte vertical de modo que la pieza quede cercenada simétricamente en dos, perforar el marfil para hacer los orificios, cavar el hueco en cada mitad y sellar las dos partes sin dejar aire atrapado ni fisuras.

Las flautas pertenecen a un yacimiento arqueológico muy estudiado de los albores del Paleolítico Superior, y los controles de termoluminiscencia y otros métodos indican que son anteriores a hace 35.000 años. Por su parte, la estratigrafía sugiere que podrían tener, incluso, 40.000 años de edad. Una edad nada desdeñable para la música humana.

24 junio 2009

Hallada una cantera debajo del Pont del Diable que sirvió para asentarlo

Publicado en Diari de Tarragona
Carlos Gosálbez

La cantera, un silo y una jarra dedicada probablemente a un rito fundacional, elementos localizados a tocar de los sillares del acueducto, son los primeros restos hallados por los arqueólogos de la empresa Nemesis en la prospección inicial que se ha llevado a cabo en el Pont del Diable.

En el curso de una visita guiada convocada por la teniente de alcalde de Patrimoni, Rosa Rossell, a la que asistieron la Reial Societat Arqueològica Tarraconense, el Institut Català d’Arqueologia Clàssica (ICAC) y un representante del Arquebisbat, se informó del resultado que ha deparado la primera actuación en el acueducto romano.

El arquitecto responsable del proyecto de restauración, Joan Albert Adell, informó que la primera intervención realizada ha consistido en hacer catas en las bases del acueducto «para saber cómo está y cómo se aguanta, y hemos llegado a la conclusión de que no está bien».

Adell comentó que los ingenieros romanos optaron por recortar la roca para asentar los pilares, «pero hemos apreciado dos patologías muy graves en la base de los situados en el centro del acueducto, debido a impactos violentos». «En época romana –prosiguió– bajaba agua y troncos por el torrente, circunstancia que causó daños en la estructura».

La arqueóloga municipal, Imma Teixell, comentó que la cantera hallada junto a los pilares será musealizada. También se refirió a la presencia de un silo junto a la base de uno de los pilares, «del que aún desconocemos su cronología y el uso que se le dio», y una jarra troceada «de época Augustea que tal vez se puso por una cuestión fundacional».

La teniente de alcalde de Patrimoni, Rosa Rossell, indicó que mañana jueves se empezará a instalar el andamio que en una primera fase cubrirá el cincuenta por ciento del monumento.

‘Un buen trabajo’

El arqueólogo del Arquebisbat, Andreu Muñoz, manifestó a la finalización de la visita que «se está haciendo un buen trabajo metodológico y me ha impresionado ver la cantera y el silo en el lugar donde se encuentran».

El representante del ICAC, el arqueólogo Josep Maria Macias, dijo que se ha excavado una estrecha franja de terreno como para poder llegar a grandes conclusiones, mientras que el presidente de la Reial Societat Arqueològica Tarraconense, Rafael Gabriel, calificó la visita de «interesante» y afirmó que «está bien que se musealice, pero pienso que es una bestialidad querer hacer pasar agua por el acueducto».

23 junio 2009

Hallan unos sofisticados graneros de hace 11.000 años a prueba de ratones y humedad

Publicado en RTVE
Ana Martín Plaza

La aparición de la agricultura y la ganadería, que nacieron en Oriente Próximo, fue un proceso que duró miles de años. Los hombres cazadores-recolectores cambiaron su relación con el medio y adoptaron una economía basada en la producción de alimentos a través del control de los ciclos reproductivos de plantas y animales. Este cambio fue el que marcó el comienzo del Neolítico.

Uno de los primeros pasos hacia esa "revolución neolítica" fue el almacenamiento de grano de especies salvajes de trigo y cebada previamente recolectadas.

Investigadores de la Universidad de Notre Dame en Illinois (Estados Unidos) han descubierto unos sofisticados graneros de hace más de 11.000 años con ventilación y protección contra roedores. Los resultados de las excavaciones de Dhra', cerca del Mar Muerto en Jordania, se publican en la edición digital de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

El almacenamiento de comida y es un "componente vital" de los cambios económicos y sociales que comprende el Neolítico ya que contribuyen a la domesticación de las plantas y a la aparición del estilo de vida sedentario y de una nueva organización social.

Las sofisticadas estructuras encontradas en Dhra' apoyan la reciente discusión sobre que el comienzo del cultivo de especies salvajes pudo comenzar en ese momento. Los graneros, apunta el trabajo, representan un "cambio crítico" en la relación del hombre con las plantas, que precede a la aparición de la domesticación y las comunidades sedentarias de mayor tamaño.

En estos se han encontrados restos de cebada salvaje y sugieren que el almacenamiento eficaz de alimentos permitía el cultivo de cosechas con especies aún salvajes, informa Europa Press.

Graneros de barro con paredes de piedra
El equipo de la Universidad de Notre Dame ha descubierto los restos de tres tipos de estructuras. Dos de ellas eran usadas probablemente como lugares para procesar los alimentos y como alojamiento y una utilizada como granero.

En total, han descubierto al menos los restos de cuatro graneros, situados entre las otras estructuras que servían para procesar los alimentos. Eran circulares, de unos tres metros de diámetro, y tenían las paredes de barro revestidas de piedra. Contaban también con un marco superior con un entramado compuesto por varas entretejidas con ramas de madera y carrizo, informa Europa Press.

A prueba de ratones y humedad
Los graneros estaban diseñados con plantas suspendidas para facilitar la circulación del aire y evitar la entrada de los ratones. En el suelo se colocaban una serie de piedras alineadas, como si fueran ha especie de columnas sobre las que luego se asentaban vigas largas junto a ramas más pequeñas y cañas. Finalmente todo era cubierto con una capa de barro.

Este sistema servía para proteger los alimentos almacenados de los altos niveles de humedad y de los roedores.


Lee el artículo en PNAS

Identificado un santuario celtibérico en yacimiento de Segeda (Zaragoza)

Publicado en ADN

La plataforma de planta romboidal de 312 metros cuadrados de extensión, descubierta en 2004 junto a la ciudad de Segeda (Calatayud), corresponde en realidad a un santuario celtibérico, según ha determinado un estudio arqueoastronómico.

Así lo asegura el director del proyecto Segeda, el profesor Francisco Burillo, quien afirma que se trata de uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes realizados este año en España, informa la Universidad de Zaragoza en un comunicado.

El estudio arqueoastronómico, realizado en colaboración con Manuel Pérez, profesor de la Universidad de Valladolid y especialista en Geodesia y Arqueoastronomía, ha demostrado que el santuario tiene orientaciones astronómicas, una hipótesis en la que se ha trabajado desde el principio, siendo la más espectacular la alineación con el solsticio de verano.

Este pasado domingo, 21 de junio, solsticio de verano, se ha comprobado que la hipótesis de trabajo era cierta, agregan las mismas fuentes.

El hallazgo corresponde al primer santuario celtibérico identificado y vinculado con una ciudad, por lo que el descubrimiento adquiere una especial importancia, según Burillo.

Se trata de una estructura monumental, orientada con el cerro de La Atalaya, que es un hito del paisaje, y alineada con la puesta de sol en el solsticio de verano, una constante en la Antigüedad en la orientación de grandes monumentos.

Esta estructura de planta romboidal se construyó con muros de 17 metros de longitud, mediante dos hiladas de grandes sillares de yeso, rellenos con enlosado de piedras y cubierto con adobes.

No existen indicios de elementos verticales sobre los que se sustentara una posible cubierta.

Dentro de la investigación destaca también la reconstrucción del firmamento -situación del sol y las estrellas- en el año 200 a. C., fecha en la que previsiblemente se construyó este santuario.

Más información sobre el yacimiento, en Segeda.net

Hondarribia: Hallados al menos siete esqueletos en una fosa en las obras de la Alameda

Publicado en Diario Vasco
I.A.

Las obras de remodelación de Damarri y antepuerta del Arco de Santa María siguen deparando sorpresas y alegrías para los historiadores. La última novedad es el hallazgo de varios esqueletos humanos, al menos siete, entre la Alameda y el restaurante del mismo nombre.


En la zanja por la que va un nuevo colector se encontró un muro importante y su seguimiento hizo descubrir los esqueletos.

Miren Aierbe, arqueóloga del Ayuntamiento, afirma que «los esqueletos están bien distribuidos, ordenados, pero no teníamos constancia en archivos de que aquí hubiera algún enterramiento».

Lo que sí conocían era «la existencia de un molino de madera, muy bien documentado desde el siglo XIV. Es posible que los muros encontrados correspondan a ese muro». Como el hallazgo es reciente, todavía es pronto para saber de qué fecha son, su sexo, edad, condición social... Aierbe maneja la hipótesis de que «destruyeran el molino y que utilizaran los muros para un cementerio. Ahora tenemos que ver la dimensión que tiene este enterramiento», que probablemente es del siglo XVI.

Lamenta que «por ahora apenas tenemos material asociado a los restos, que es con el que podemos ir determinando los detalles de quienes yacen en la fosa».

Arkeolan trabaja ahora en los esqueletos y en intentar conocer más sobre ellos. Aierbe cree que podrían ser soldados.

Cambios en la zona
Precisamente estas obras van a suponer, desde mañana, el cierre al tráfico la calle Minarosoeta en el tramo comprendido entre la rotonda de San Juan de Dios y el Restaurante Alameda, quedando fuera de servicio las paradas de autobús existentes. El transporte público que a día de hoy circula por las calles Zumardi y Minasoroeta se modificarán en su circulación. Y el acceso peatonal desde la Alameda a Kasino Zaharra fue cortado, por lo que se debe acceder a esa zona y al casco por Sabin Arana.

El faro más antiguo del mundo

Publicado en El Correo Digital
J. Arrieta

El Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco comenzó ayer en Sevilla su 33 reunión anual para examinar las solicitudes de inscripción de nuevos sitios y monumentos en la Lista del Patrimonio de la Humanidad. En la junta de este año, en la que participan los 21 países que integran el organismo y que se clausurará el 30 de junio, se examinarán 30 candidaturas. Además de la ruta del mercurio y de la plata, en la que están incluidas las minas de Almadén (Ciudad Real), el único monumento que propone España esta vez es la Torre de Hércules (La Coruña), el único faro romano que ha llegado hasta nuestros días y el más antiguo en activo del mundo.

La Torre es un edificio cuadrangular de sillería con un remate octogonal. Tiene 49 metros de altura y se alza sobre un promontorio de unos 50 metros sobre el mar. Las últimas excavaciones arqueológicas sacaron a la luz evidencias que confirman que el edificio es algo más antiguo de lo que suponía la historiografía tradicional. Desde finales del siglo XVIII se atribuía el mandato de su construcción a Trajano (52-117 d.C.), emperador nacido en Itálica (hoy Santiponce, Sevilla).

Sin embargo, según el estudio de los materiales arqueológicos obtenidos en las excavaciones realizadas por José María Bello, director del Museo Arqueológico de La Coruña, todo indica que el faro fue levantado durante la segunda mitad del siglo I, antes del año 80, entre los reinados de los emperadores Claudio (10-54 dC) y Vespasiano (9-79 dC). En cualquier caso, las fechas concretas de su construcción son una incógnita. No existe documentación de la época sobre el edificio y la mención más antigua es de un autor tardío, Paulo Orosio, que se refiere a la Torre a principios del siglo V. Curiosamente, se trata de un edificio firmado: una inscripción en una piedra votiva cerca de la base indica el nombre del arquitecto, Gaio Sevio Lupo, natural de Aeminium (la actual Coimbra, en Portugal).

Fortificación
En cuanto a su finalidad, el faro se construyó con el fin de facilitar el paso junto a las costas coruñesas de los barcos que transportaban vino y aceite desde el Sur de la Península para las tropas romanas asentadas en las Islas Británicas.

El edificio perdió su uso marítimo en la Edad Media, época en la que se utilizó como castillo. En el siglo XVII recuperó su función de faro y su aspecto actual se debe a la restauración de la que fue objeto a finales del siglo XVIII, que básicamente consistió en 'envolver' la estructura original con nuevas fachadas de estilo neoclásico. Hoy día sigue funcionando como faro, con un alcance de 23 millas. Desde 2008 la Torre de Hércules está hermanada con la Estatua de la Libertad y con el faro del Morro de la Habana, el más antiguo de América.

Si el comité de la Unesco así lo decide, la Torre pasará a formar parte del Patrimonio Mundial «por su valor universal excepcional». Se sumaría a los 878 lugares ya inscritos, de los que 679 son culturales -entre ellos el Puente Vizcaya de Portugalete-, 174 naturales y 25 mixtos, repartidos en 145 países, que ya figuran en la lista del organismo de la ONU, cuyo objetivo es conservar y dar a conocer sitios de importancia cultural o natural excepcional como herencia común de la Humanidad. Los monumentos distinguidos que lo necesiten pueden obtener ayudas para su conservación del Fondo para la Conservación del Patrimonio Mundial.

22 junio 2009

Muere Julio Valdeón Baruque a los 72 años

Publicado en ABC

El historiador vallisoletano Julio Valdeón Baruque (Olmedo, 1936) falleció hoy en Valladolid a los 72 años de edad.

Julio Valdeón Baruque es doctor en Historia por la Universidad de Valladolid. Entre 1967 y 1971 fue profesor agregado de Historia Medieval de la Universidad Complutense de Madrid y obtuvo la cátedra en dicha asignatura, ejerciendo como catedrático entre 1971 y 1973 en la Universidad de Sevilla. Desde 1973 es catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Valladolid. Entre 1981 y 1984 fue decano de la Facultad de Filosofía y Letras de dicha Universidad.

Fue miembro fundador y presidente del grupo editorial Ámbito, así como miembro del consejo editorial del periódico El Mundo y del consejo asesor de la revista Historia 16.

En 1994 fue comisario de la exposición 'El testamento de Adán'. En julio de 2002 fue nombrado director del Instituto de Historia de Simancas. El 16 de noviembre de 2001 fue elegido miembro de número de la Real Academia de la Historia, para ocupar la vacante dejada por Pedro Laín Entralgo, ingresando en la misma en junio de 2002.

Es uno de los mayores y más prestigiosos especialistas de España en la historia bajomedieval de la Corona de Castilla. Además de libros de texto para Enseñanza Secundaria y Bachillerato y de un apreciable conjunto de artículos sobre la enseñanza de la Historia, Julio Valdeón también ha publicado títulos como Enrique II de Castilla. La guerra civil y la consolidación del régimen (1366-1371) (1966); Los judíos de Castilla y la revolución Trastámara (1968).

El reino de Castilla en la Edad Media (1968); Historia General de la Edad Media, siglos XI al XV (1970); Los conflictos sociales en el reino de Castilla en los siglos XIV y XV (1975); Aproximación histórica a Castilla y León (1982); En defensa de la historia (1988); El feudalismo (1992); Judíos y Conversos en la Castilla medieval (2000); El chivo expiatorio. Judíos, revueltas y vida cotidiana en la Edad Media (2000), completan su obra.

Valdeón Baruque cuenta con numerosas distinciones, entre las que destaca el Premio Castilla y León de las Ciencias Sociales y las Humanidades en reconocimiento a la labor investigadora sobre el pasado medieval, y su permanente magisterio y generosa disposición. Asimismo, en 2004 recibe el Premio Nacional de Historia de España por la obra Alfonso X: la forja de la España moderna.

Foto y más información sobre Julio Valdeón en El País.
Biografía y bibliografía completa en Wikipedia