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16 julio 2010

Encuentran restos de un barco del siglo XVIII en la zona cero de Nueva York

Publicado en La Vanguardia

Los trabajadores de la "zona cero" del sur de Manhattan han encontrado los restos de un barco de casi diez metros de largo que podría ser del siglo XVIII y que se habría hundido en esa zona del sur de la ciudad cuando se amplió hacia el río Hudson, informó hoy el diario New York Times.

El diario señala que los trabajadores que limpian de escombros la zona cero dieron con la embarcación el pasado martes y que ésta estaba enterrada a una profundidad de entre seis y nueve metros debajo de donde estuviera hasta el 11 de septiembre de 2001 el complejo del World Trade Center, construido en la década de los sesenta del pasado siglo.

El arquitecto Michael Pappalardo, de la empresa AKRF, una de las contratadas para la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey para documentar los hallazgos históricos que puedan encontrarse en esa obra, corroboró el descubrimiento y dijo que el navío podría haber sido originalmente hasta dos o tres veces más largo de la porción encontrada.

Se trata del mayor descubrimiento arqueológico realizado en esta ciudad desde 1982, cuando se encontraron los restos de un buque mercante del siglo XVIII en unas obras de la calle Water, en el sur de Manhattan. "La embarcación al parecer data de mediados del siglo XVIII y ha estado ahí durante más de 200 años", señala el diario que subraya que los arqueólogos de la ciudad están maravillados por la importancia del hallazgo, muy cerca de donde, según un mapa de 1797, había un embarcadero y donde se proyectó construir un lago.

Pero también, dijeron los expertos, hay que actuar con rapidez para rescatar la nave, ya que su casco de madera, al no estar ya protegido por la tierra, "se deteriora rápidamente en su contacto con el aire", por lo que lo están recubriendo de barro.

La ausencia de sol y la lluvia que afecta a Nueva York estos días, sin embargo, favorece la conservación de la embarcación, indicó al diario el arqueólogo responsable de preservar el patrimonio histórico neoyorquino, Doug Mackey. Entre los restos, los trabajadores de la zona cero han encontrado también una gran pieza metálica semicircular perteneciente al barco y un zapato de cuero de la época.

15 abril 2010

España como mecenas del saber arqueológico

Publicado en El País
Rafael Fraguas

El Palacio Real de Madrid invita al visitante a la gozosa aventura de recorrer la exposición Corona y Arqueología que, a lo largo de 11 suntuosas salas, muestra hasta el 11 de julio, en horario continuo hasta la media tarde, 180 deslumbrantes vestigios de la Antigüedad. Esculturas, monedas, medallas, inscripciones y documentos explican con amenidad la transformación del mero acopio de coleccionistas anticuarios en una disciplina que, ya en el siglo XVIII, llegó a ser considerada ciencia matriz de la Cultura y de la Historia: la Arqueología.

Fue posible por el entusiasmo de una plétora de personalidades como el precursor Ambrosio de Morales, más los ilustrados Vincencio de Lastanosa, Francisco Pérez Bayer o el marqués de Valdeflores. Su ímpetu de saber halló en la Corona de España y en validos como Ensenada y Campoamor lúcida complicidad y potente estímulo, según refiere la exposición organizada por Patrimonio Nacional con apoyo científico de la Real Academia de la Historia y financiación de la Fundación Banco de Santander.

Cuatro monarcas, Felipe II, precursor, y Fernando VI, Carlos III y Carlos IV, como amantes e impulsores de la Arqueología, tramaron entre los siglos XVI y XVIII el rico bastidor documental, institucional y museístico sobre el cual España proyectaría al mundo su hegemonía en tan culta ciencia. La enriquecieron disciplinas como la numismática, la diplomática, la epigrafía o la medallística y expresiones como la arquitectura y la estatuaria. Sus saberes, sistematizados y codificados en España por impulso regio y de forma pionera en el mundo, cristalizaron en 1803 en una Real Cédula, primera legislación patrimonial de su género. Desde aquí irrigaría Europa e irradiaría América, de México a Perú.

Martín Almagro Gorbea, Anticuario Perpetuo de la Academia de la Historia, y Jorge Maier comisarían esta muestra, nutrida con fondos procedentes de Patrimonio Nacional y otros allegados por museos estatales como el Arqueológico Nacional, el de Sevilla y el de Córdoba, la Biblioteca Nacional o el Museo del Prado, al igual que entidades privadas como la Casa de Alba.

Los objetos mostrados, con sus respectivas escalas -desde una moneda, as, de bronce del siglo II antes de nuestra era, hasta el brocal romano de la colección de la reina Cristina de Suecia adquirida por Felipe V- permiten descubrir una misma impronta civilizatoria.

Significantes tan dispares como los misteriosos verracos betones, semejantes a los pétreos toros de Guisando, o la marmórea estatuaria romana de la andaluza Itálica, representada aquí por una grandiosa escultura del hispano emperador Trajano, se ven unidos por un mismo significado que define el proseguir incesante de la cultura universal. A ella contribuyó España grandemente en el prodigioso Siglo de las Luces. Su retorno al clasicismo bebió del esplendor del imperio de Roma. Precisamente en su estela buscaron los Reyes de España míticas raíces para su monarquía. Ya Felipe II mandó consignar en sus Relaciones topográficas monumentos y epigrafías de un primer repertorio patrimonial que cobraría plenitud dos siglos después, bajo Carlos III, mentor de los hallazgos de Pompeya y Herculano cuando gobernaba Nápoles. El ímpetu carolino se expandió a la arqueología islámica en la Granada nazarí -se muestran fabulosas vasijas más alzados palaciales de Juan de Villanueva-y hacia la América hispana. Impresiona al visitante una copia, tres metros de diámetro, del circular calendario azteca que atesoró en sus salas la Real Academia mexicana de San Carlos, primera institución arqueológica del Nuevo Mundo.

20 febrero 2010

Barcelona: Restos arqueológicos a flor de piel

Publicado en El País
J. A. Montañés

Cada vez que se hacen obras en el subsuelo del parque de la Ciutadella de Barcelona, existe la posibilidad de toparse con el pasado de este lugar. Es lo que ha ocurrido con la zanja que se ha abierto en la avenida principal del parque, delante del Museo de Zoología y paralela al paseo de Picasso, que ha sacado a la luz parte de la fortificación construida en el siglo XVIII.

Cada vez que se hacen obras en el subsuelo del parque de la Ciutadella de Barcelona, existe la posibilidad de toparse con el pasado de este lugar. Es lo que ha ocurrido con la zanja de más de 200 metros de largo que se ha abierto en la avenida principal del parque, delante del Museo de Zoología y paralela al paseo de Picasso, que ha sacado a la luz parte de la fortificación construida en el siglo XVIII.

Los trabajos para sustituir una canalización del alcantarillado han permitido conocer el trazado exacto de un tramo de unos 80 metros del baluarte del Rei de la construcción borbónica. "Sabíamos que existían estos muros, pero no su ubicación exacta. Por eso la zanja corre paralela al muro de sillares y no los afecta", asegura Ferran Puig, jefe del Servicio de Arqueología de Barcelona del Museo de Historia de la ciudad.

Pero la fortaleza no es el único tesoro que esconde este parque. En 2005 afloraron restos de la muralla medieval de Barcelona, construida en los siglos XIII y XIV, y de una de las puertas de acceso, el portal de Sant Daniel, que permitía acceder a la ciudad desde el puerto. Ahora, el control arqueológico que realiza la empresa Actium ha permitido descubrir restos de una calle del antiguo barrio de la Ribera que discurría de forma paralela al tramo de la muralla que conducía desde el portal de Sant Daniel hasta el portal Nou. "Se trata de estructuras del antiguo barrio de la Ribera, que presentan la misma forma que las que se han conservado bajo el mercado del Born", explica Puig. Pero a diferencia de éstas, que se restaurarán y se podrán visitar, las que ahora se están excavando volverán a cubrirse con tierra y el paseo recuperará su aspecto original.

Muralla, casas y portal fueron destruidos en 1716 para levantar la fortaleza que mandó construir Felipe V para someter la ciudad. En 1878 fue derruida, en medio del regocijo de los barceloneses, y en ese mismo lugar se celebró la Exposición Universal de 1888.

25 enero 2010

Música 'celestial' en el Archivo de la Catedral de Salamanca

Publicado en RTVCyL

En contadas ocasiones puede escucharse música interpretada directamente de cantorales medievales, pero quienes lo han hecho aseguran que es "música celestial".

El archivo catedralicio de Salamanca alberga en sus dependencias "76 cantorales de música gregoriana desde el siglo XIV en adelante, 13 libros de polifonía de entre el siglo XVI al XVIII, es decir de música a diferentes voces e impresos y 4.000 partituras de música original compuesta por los maestros de capilla, que datan del siglo XVII en adelante", que además se puede interpretar, según recuerda uno de los técnicos del centro, Raúl Vicente.

De hecho, señala que en fechas señaladas en la catedral y en otros espacios se han interpretado piezas originales que se conservan en el archivo, como por ejemplo durante la celebración de la Capitalidad Europea de la Cultura en 2002 o del 250 aniversario de la Plaza Mayor de Salamanca.

Vicente hace un poco de historia y detalla que "la Catedral de Salamanca fue uno de los principales focos musicales de la Península Ibérica, debido a la existencia de una cátedra de música en la vecina Universidad, y la posibilidad de que los maestros de capilla de la Catedral ocuparan sendos puestos al mismo tiempo, situación que se dio muy frecuentemente" por resultar una posición muy "atractiva" que querían ocupar maestros de capilla de otras catedrales como la de Santiago de Compostela.

La intensa actividad musical que aquí se desarrolló ha legado a la sociedad "uno de los más importantes archivos de música sacra de toda Europa", apunta.

Instrumentos musicales

A esta importante colección, Raúl Vicente explica que hay que sumar los instrumentos musicales, ya que el Archivo Catedralicio guarda uno de los más extraordinarios conjuntos de instrumentos aerófonos renacentistas, compuestos por orlos, chirimías y bombardas, un oboe y un bajón barrocos y 2 trompas del siglo XIX. Posteriormente, se han encontrado otros 3 instrumentos, muy deteriorados, y que están aún por estudiar, restaurar y catalogar. Se trata de un arpa, una trompa marina y un chirimía bajo.

En ninguna catedral, relata, "se conserva una colección como la que está en la catedral vieja, de hecho los instrumentos se restauraron en Cataluña en el Palau de la Música" y aunque algunos de ellos están expuestos en Ieronimus, en la exposición de las torres, otros están guardados en las instalaciones del archivo.

La documentación más antigua de Salamanca

Este centro custodia la documentación generada por la Catedral salmantina en el desarrollo de sus actividades a lo largo de la historia, para después difundir sus informaciones.

En la actualidad, añade, aparte de conservar su Antigua Biblioteca Capitular, con más de 3.500 volúmenes de los siglos XV al XVIII, el centro ha constituido una Biblioteca Moderna y Auxiliar del Archivo Capitular, que está tomando "una gran entidad, no sólo para los estudios teológicos y religiosos en general, sino para el conocimiento de la historia general, local y regional, la música antigua, las fuentes documentales y los archivos, el arte o el estudio de mentalidades".

Vicente destaca que la colección documental del archivo se inicia cronológicamente con dos escrituras de donación pertenecientes una al Cid de 1098 y la otra a su esposa doña Jimena de 1101, que acabaron en poder de la Catedral salmantina por mediación de Jerónimo de Perigueux, capellán del Cid y primer obispo de la Restauración de la diócesis, ya que según recuerda, cuando en 1102 pasó a ocupar la silla episcopal en Salamanca trajo consigo estas dos joyas documentales.

Además, relata que el archivo cuenta con numerosa documentación de época medieval como privilegios rodados, bulas pontificias y otros relacionados con la universidad. Por ejemplo explica que conservan una bula de Juan XXII que concede al maestre escuela de la catedral, para que sea el quien de los grados de la institución académica, de licenciado, de maestro y de autor.

10 octubre 2009

Muestran el material gráfico del galeón de los siglos XVII-XVIII encontrado en Menorca

Publicado en Diario de Mallorca
Lourdes Duran

La Fundación Argo Maris, tras la presentación de todo el material gráfico y documental al Consell de Menorca, hizo públicas ayer las imágenes y los vídeos del hallazgo del galeón de los siglos XVII-XVIII encontrado en la costa norte de la isla en agosto de 2007. Los restos de cañones y anclas son valorados como pruebas muy importantes al tratarse de un barco inédito hasta la fecha.

Desde que el pescador Félix Ripoll, vecino de Es Mercadal, diera noticia de que algo extraño estaba ocurriendo con sus redes en las aguas cercanas al cabo Cavallería, la Fundación Argo Maris decidió inspeccionar el fondo marino, un año después.

Se encontraron restos diseminados en un radio de 40 metros y a 60 metros de profundidad. Cañones de gran tamaño, anclas y fragmentos de las maderas de la cuaderna de la estructura del buque ponían en evidencia que podría tratarse de un galeón.

La fundación privada informó al Consell de Menorca del hallazgo de este pecio para protegerlo de posibles expolios. Asimismo se pusieron en contacto con el Ecomuseo de Cap de Cavallería y establecieron las bases de un trabajo conjunto.

Debido a la magnitud del hallazgo, se involucró el Museo Arqueológico Nacional de Arqueología Subacuática de España de Cartagena.

Los trabajos arqueológicos se han desarrollado en dos fases o campañas cuyo objetivo fue conocer a fondo el pecio. Se han obtenido más de 2.000 fotogramas cenitales.
Hasta el momento se han inventariado 17 cañones de hierro, con una longitud de dos metros la mayoría. Se han identificado cuatro anclas, dos a proa y dos a popa.

El Consell de Menorca y el equipo científico han descartado cualquier acción que altere el estado actual del barco. Para las próximas campañas de prospección –el próximo año–, se utilizará material de alta precisión. Se está trabajando, desde la institución, en las medidas de prevención y seguridad más opotunas para evitar expolios. Se quiere incluir en la Reserva Marina del Norte la figura de Bien de Interés Cultural.

29 septiembre 2009

Un hallazgo que rescata la memoria de la ciudad militar del Ferrol del XVIII

Publicado en La Voz de Galicia
Ramón Loureiro

Las fortificaciones terrestres culminaron el sistema defensivo de la población y de la base naval

Sí, claro que es verdad: a veces tenemos del Ferrol del XVIII, de la ciudad surgida por expreso deseo del estado en una Galicia nunca demasiado ilustrada («A ilustración galega non tivo moito que ver coa francesa -suele decir Xosé Ramón Barreiro-; aquí a fe e a razón camiñaron de man»), una visión excesivamente idílica; una imagen no demasiado cercana a la realidad. Aquel fue un Ferrol de vocación marcadamente militar y al mismo tiempo penal, en el que los condenados trabajaban en el Arsenal en condiciones inhumanas y en el que a bordo de los grandes navíos fondeados en la ría la disciplina entraba de lleno en el ámbito de la crueldad, hasta el extremo de que la infantería formaba a bordo, lista para sofocar cualquier intento de rebelión, cuando se ordenaba un castigo corporal de cierta entidad. Era una ciudad llena de ángulos rectos, y por tanto de esquinas, en la que los ingenieros militares trazaron unas calles que asombran desde el aire, pero que a ras de tierra hacen poco menos que imposible resguardarse de la lluvia o del viento.

Todo ello es, desde luego, así. Pero también es cierto que aquel Ferrol del XVIII, cuyo legado aspira ahora a recibir, de la Unesco, la calificación de patrimonio mundial, fue una ciudad que admiró a la Europa de su tiempo, al haber surgido poco menos que de la nada, por expresa decisión de los Borbones, para albergar el más moderno de los arsenales de su tiempo. Un arsenal para el que se eligió, como emplazamiento, una ría que en el siglo de las Luces era, y en función de la potencia de fuego de la artillería de entonces, poco menos que inexpugnable.

Pronto se vio, mientras el arsenal se alzaba como un milagro en los terrenos ganados al mar y la propia ciudad crecía a su alrededor, que las defensas marítimas no podían quedar desguarnecidas por el lado de tierra. El astillero estaba defendido por el foso, pero la población no. Y así fue como comenzó a construirse una muralla que la barbarie del siglo pasado, en el que tantas veces se confundieron cemento y progreso, acabó con lo que no debería haberse destruido jamás. ¿Qué sería hoy un Ferrol que conservase su muralla terrestre...?

Una ciudad distinta, quién lo duda. Muy diferente. Razón de más esa -la evidencia de lo perdido- para tratar de preservar lo poco que todavía hay.

Más información en esta entrevista a Esperanza Piñeiro de San Miguel publicada en La Voz de Galicia

16 junio 2009

Un Stalingrado en la Anoia en el año 1711

Publicado en El País
Jacinto Antón

"Y estigueren fins al dia de Nadal que sen anaren lo exersit de Phalip quint y lo de Carlos terser lo dia de St. Joan dia 27 de desembre deixant las casas de la vila menos la Rectoria y casa Candido inhabitables". De esta manera estremecedora relata en su diario Joan Fàbrega, payés de Cerarols coetáneo de los hechos, los efectos causados en la localidad de Els Prats de Rei por la batalla del mismo nombre disputada en 1711 entre los ejércitos borbónicos comandados por el mariscal Luis José de Borbón, duque de Vendôme, y los austracistas del mariscal Guido von Starhemberg. Fue un enfrentamiento largo y brutal, con más de 60.000 combatientes, uso masivo de la artillería, asedio, trincheras, asaltos y contraataques, durante el que el bando borbónico trató infructuosamente de arrojar de sus posiciones al variopinto contingente de Von Starhemberg, compuesto de austriacos, holandeses, portugueses, ingleses y catalanes.

El Ayuntamiento de Els Prats de Rei y el grupo de investigación Didpatri (Didáctica y Patrimonio) de la Universidad de Barcelona, con la colaboración del Museo de Historia de Cataluña, han iniciado un exhaustivo estudio científico de esta batalla poco conocida que se alargará los próximos tres años. Los resultados arqueológicos confirman la importancia de la batalla, la tercera en magnitud jamás librada en tierras catalanas después de la del Ebro (1938) y la de Ilerda (César contra Pompeyo, 49 antes de Cristo). Los investigadores califican la batalla de Els Prats de Rei de "Stalingrado catalán", nada menos.

"Fue una batalla muy larga, que involucró a un número extraordinariamente elevado de combatientes -más que en Villaviciosa y que en Almansa-, de fuerte desgaste, con los borbónicos dando y dando, embistiendo de cabeza, empeñados como los alemanes en 1942 en la ciudad del Volga. Y durante su fase final se libró, como la de Stalingrado, con un frío del carajo", justifica el historiador Xavier Hernández."El pueblo se convirtió en un campo de ruinas a las que se aferró la infantería austracista rechazando ataque tras ataque; se conservan testimonios tremendos de la lucha y la destrucción", continúa Hernández. El historiador del grupo Didpatri señala el uso de cañones de 24 libras, los más potentes del momento, cuyas balas de 12 kilos han aparecido en cantidad en la zona.

El campo de batalla es enorme; hay una ruta señalizada y un pequeño museo. La idea es hacer un buen centro de interpretación de la contienda y proteger y valorar uno de los escenarios más interesantes de la Guerra de Sucesión. De momento, la prospección arqueológica, con detectores de metal y GPS, se ha realizado en zonas de campamentos. Han aparecido piquetas, herramientas, botones y balas. "El estudio de esta batalla puede resultar esencial para nuestro conocimiento de los aspectos militares de la Guerra de Sucesión en Cataluña", reflexiona Hernández.

La batalla de Els Prats de Rei se sitúa en la fase de repliegue austracista de la guerra. La victoria de los aliados y la consiguiente retirada de las tropas borbónicas a Lleida mantienen la contienda viva, "significa que la ruleta todavía sigue girando", explica gráficamente Hernández.

El asedio de Els Prats de Rei comenzó en septiembre. Las tropas de Starhemberg, 36 batallones, 44 escuadras y 500 húsares (!), según algunas fuentes, llegaron el día 17, y a las tres horas, las del duque de Vendôme, franceses y españoles, que, a diferencia de las primeras, disponían de artillería. Al día siguiente, según el estudioso Francesc Serra, los cañones empezaron a disparar. El día 19, atacan dos batallones franceses, pero son rechazados. El 23, llega la artillería austracista. Ambos bandos cavan trincheras. A inicios de octubre, Vendôme abre una brecha en las murallas. Minas y contraminas. Diablos, ¡sólo falta la fábrica de tractores Octubre Rojo en este Stalingrado catalán! El enfrentamiento se extiende a Cardona -por donde intentan pasar los borbónicos- y su castillo, que también resiste, pese al ataque salvaje del conde de Muret, que lanza oleadas de granaderos y agota la pólvora de sus cañones de tanto uso. El austracista conde de Eck consigue hacer llegar la petición de ayuda a Starhemberg y éste le envía desde Els Prats de Rei (donde tiene su puesto de mando en la gótica Torre de la Manresana) infantería, 300 dragones y 500 migueletes.

El 20 de diciembre los austracistas pasan a la ofensiva y, después de nuevos combates encarnizados, los borbónicos se retiran el 24, tras perder, según las fuentes, 10.780 soldados de infantería, 4.341 caballos y 2.845 mulas. "Tota la vila posaren per terra, i mai en pogueren treure els del rei Carles", sintetiza el payés Fàbrega.

¿Cuál fue el papel de los combatientes catalanes? "En Els Prats de Rei había unidades regulares catalanas, infantería y dragones, por ejemplo, aunque el grueso eran austriacos, holandeses y portugueses, pero lo más notable es la acción de los migueletes, que realizan misiones decisivas de forrajeo, golpes de mano y distracción, y cubren las retiradas; la petite guerre, que decían los franceses", indica Hernández. "De hecho los migueletes, aunque su forma de actuar no es de guerra convencional, no son simples milicias indisciplinadas sedientas de pillaje, sino verdaderos regimientos de fusileros de montaña. Son, eso sí, la pesadilla de los borbónicos. Tenemos documentado algún ataque nocturno conjuntamente con los granaderos austriacos y se nos explica cómo derribaban las tiendas y acuchillaban con sumo talento a los de dentro".

08 marzo 2009

Olympe de Gouges y la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana

Leído en Wikipedia

Olympe de Gouges (Montauban (Francia); 7 de mayo de 1748 - París; 3 de noviembre de 1793) es el pseudónimo de Marie Gouze, escritora francesa, autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana (1791).

Nació en Montauban, en una familia humilde (su padre era carnicero y su madre lavandera). Se casó muy joven con un hombre mayor quedando al cabo de un tiempo viuda y con un hijo.

Llegado 1788 se trasladó a París donde cambió de nombre y emprendió una carrera literaria redactando obras de teatro cuyos ingresos apenas le permitían mantenerse. Escasamente educada, su gramática, ortografía y escritura no brillaron por su calidad y sus escritos tendieron a la verborrea y a la desorientación. Consecuentemente, no fue una autora de éxito, aunque intentó encarecidamente llegar a serlo.

En 1789 se lanza a la Revolución defendiendo una monarquía moderada. Durante este periodo escribió una buena cantidad de artículos, manifiestos y discursos. Se calcula que fueron cerca de 30 panfletos. Fundó varias Sociedades Fraternas para ambos sexos. Su pensamiento ilustrado ya era patente en algunas de sus obras de teatro como La esclavitud de los negros donde criticó con dureza la esclavitud.

Admiraba a Mirabeau y a La Fayette. En 1791 escribió su famosa Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana que comenzaba con las siguientes palabras:

"Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta."

Influida por Montesquieu, defendió la separación de poderes sin ello contradecirse con que en 1793 iniciara la defensa de Luís XVI y se opusiera a Robespierre y Marat.

Fue guillotinada el 3 de noviembre de 1793 bajo la acusación de ser la autora de un cartel girondino.

Puedes leer la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, en Wikipedia

13 enero 2009

El Cerco al descubierto

Publicado en La Opinión de Zamora
Tania Sutil

Las estructuras de las antiguas cañoneras que a finales del siglo XVIII y principios del XIX servían a los zamoranos para defender a la Bien Cercada de los ataques foráneos constituyen en la actualidad mucho más que historia escrita. La reconstrucción del tramo de muralla derribado el pasado mes de septiembre debido a las fuertes lluvias ha puesto al descubierto este nuevo tesoro de la historia zamorana que se reescribe con cada hallazgo. Una cata lineal en la parte superior de la muralla vació el terreno «hasta una profundidad de algo más de 2,5 metros con la aparición de una estructura de cañoneras justo en el lugar de derrumbamiento», explica el arquitecto Francisco Somoza, responsable de la restauración en paralelo a la actuación en el Castillo.


Las estructuras de las cañoneras se mantendrán descubiertas por el momento a la espera de que el Ayuntamiento tome una decisión firme sobre la intervención en los jardines del Castillo para evitar la presión de los rellenos sobre la fortaleza medieval. Tanto la cañonera como la excavación en la zona sur donde se aprecia la cota original de las fusileras y el nivel de suelo del siglo XIX permanecen abiertas aunque protegidas, sin que se conozca a día de hoy si también se harán visitables.

Necesidad de intervención
La rápida y efectiva reconstrucción de este tramo de muralla derrumbado en septiembre pone en evidencia la necesidad de intervenir en otros sectores del Cerco dada la presión que ejercen los rellenos contemporáneos y las filtraciones de aguas. Sin embargo, en este caso fue necesario un desencadenante externo -las lluvias tormentosas- para la intervención. A pesar de que la rehabilitación iba dirigida a la recuperación del tramo de muralla caído al exterior, el derrumbe puso de manifiesto la precariedad en la que se encontraba la muralla «e hizo necesaria una comprobación del estado en el que se encontraba la cara interna», explica el arqueólogo director de los trabajos, Luis Villanueva. El proyecto contaba con catas distribuidas de manera aleatoria en todo el parque del Castillo y tras el derrumbe «decidimos concentrar el esfuerzo tanto en el interior de la cara norte como en la sur para comprobar el estado de conservación y ver qué efecto tenían los rellenos del parque sobre la muralla», repasa el experto.

Idénticos sistemas de aparejo
La rehabilitación del sector de muralla derrumbado se ha basado en la reutilización de buena parte de las piedras derribadas con los mismos sistemas de aparejo y acuñado utilizados en la muralla original, con morteros de cal y cuñas de pizarra. Este último método fue el que logró la horizontalidad de la reconstrucción y la estabilidad del sellado.


El inicio de los trabajos partió de la identificación y clasificación de todas las piedras en función de su tamaño y estado de conservación. Sin embargo, varios de los sillares externos derrumbados se encontraban fragmentados por la caída, por lo que fue necesario buscar piedra de Zamora similar a la del paño «tras un rastreo por toda la ciudad y teniendo en cuenta la altura de las hiladas», puntualiza el arqueólogo. Además, y previo a la instalación de las piedras externas, se instaló un andamio de grandes proporciones que permitió el acceso a todos los puntos del tramo derruido. El sistema de colocación a través de grúa «fue complejo si se tiene en cuenta que cada piedra pesa 250 kilos como mínimo», explica Somoza, inquieto al igual que Villanueva por el estado de la muralla. El zamorano matiza también que «no sólo se cayó una pieza de muralla sin más sino que se desplomó con todo su espesor, de ahí la complejidad de la reconstrucción».


Los trabajos arqueológicos realizados durante las últimas semanas han revelado la existencia de añadidos contemporáneos a partir de finales del siglo XIX que sellaban una serie de estructuras artilleras que datan de finales del siglo XVIII. Estas tareas han recuperado la cuota de suelo a la profundidad a la que se encontraba en la época con la aparición de un suelo de cal sobre tierra apisonada. Se crea así un macrocomplejo fortificado y defensivo compuesto por el Castillo, la muralla, la Casa de los Gigantes y la propia Catedral.



Noticia completa en La Opinión de Zamora

31 diciembre 2008

Descubierto un galeón español a orillas del Río de la Plata

Publicado en El País

Un grupo de operarios que excavaban un terreno para levantar un complejo de edificios en Buenos Aires ha descubierto este martes restos de un galeón español del siglo XVIII que se hundió en el río de la Plata y que ha permanecido enterrado durante más de 300 años. La embarcación fue hallada junto con objetos de la época, como dos tinajas para aceite y sogas, en el exclusivo barrio porteño de Puerto Madero, que comenzó a ser construido en la década pasada a la vera del río.

"El galeón estaba enterrado debajo de Puerto Madero, en medio del sedimento de playa, adonde llegaban numerosas embarcaciones en siglos pasados", explicaron portavoces del Gobierno porteño, tras anunciar el hallazgo. Los operarios continúan los trabajos junto a un grupo de arqueólogos de la ciudad para desenterrar más objetos y extraer el galeón, que cuenta con cinco cañones que han quedado ya a la vista de los excavadores.

La embarcación ha aflorado en unos terrenos donde se realizaban las excavaciones para la construcción de un complejo de viviendas, oficinas y locales comerciales. Ante la pregunta de si el barco puede contener un tesoro, el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, dijo sonriente: "Ojalá tenga un gran tesoro que nos permita hacer muchas obras". Macri considera que este hallazgo "es el premio a una toma de conciencia y al cuidado de la historia de la ciudad", y afirma que el galeón "pertenece a los vecinos" porteños.

Por su parte, el ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi, considera "inédito" el hallazgo y señaló que, según las primeras pericias, la embarcación "estaba ingresando en el puerto de Buenos Aires" cuando se hundió. "Llegó el momento del trabajo fino para descubrir los detalles", destacó el ministro, antes de anticipar que la embarcación será "abierta al uso público" una vez que sea desenterrada.

Noticia completa en El País

29 noviembre 2008

Floridablanca (1728-1808).- La Utopía Reformadora

Hombre clave en la historia de España y en la era moderna del mundo occidental, José Moñino y Redondo, conde de Floridablanca, nació en Murcia en 1728. Este año se cumple el bicentenario de la muerte en Sevilla de este ilustre murciano, que llegó a ser primer secretario de Estado durante dieciséis años en los reinados de Carlos III y Carlos IV. Para recordarlo la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, el Ayuntamiento de la ciudad, el Ministerio de Cultura, la Fundación Cajamurcia y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando organizan la exposición “Floridablanca (1728-1808), la utopía reformadora”, que podrá visitarse del 22 de septiembre al 8 de diciembre de este año en el Centro Cultural Las Claras Cajamurcia y en la Sala San Esteban, ambas sedes ubicadas en la ciudad de Murcia. La muestra, comisariada por Cristóbal Belda, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Murcia, también se exhibirá del 22 de diciembre al 22 de febrero del próximo año en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid.

"Floridablanca (1728-1808), la utopía reformadora" recordará, a través de dibujos, documentos, pinturas, porcelanas, libros, joyas y esculturas, el nacimiento del conde de Floridablanca, el entorno familiar y los primeros estudios en Murcia y Orihuela; los años de abogado en la Corte; el inicio de su actividad política; el nombramiento como embajador en Roma y más tarde la obtención del título de Conde de Floridablanca; sus años de Primer Ministro; las profundas reformas tanto políticas como administrativas, económicas y educativas que llevó a cabo; su política científica y artística y el papel como protector de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. La exposición dará a conocer además la caída de Floridablanca y su retiro en Murcia, los años de prisión en la ciudadela de Pamplona, el perdón real, el retorno a la política en la Junta Central de Murcia y en la Junta Suprema Central y su muerte en Sevilla en 1808.

La muestra reunirá obras de grandes artistas como Goya –del que se podrán admirar el retrato de Fernando VII, procedente del Museo Thyssen-Bornemisza, los retratos del conde de Floridablanca y de la Reina María Luisa, propiedad del Museo Nacional del Prado, y el retrato de Vargas Ponce, que llegará de la Real Academia de la Historia-, Batoni, Mengs, Ferro, Bayeu, Vergara, Houasse, Flaugiers y Giaquinto. Asímismo se exhibirán, entre otras piezas, una colección formada por 37 monedas y 32 medallas del siglo XVIII procedentes de los museos arqueológicos de Madrid y Lorca y de la Casa de la Moneda de Madrid, pinturas propiedad del Museo de Versalles -como el retrato de Federico II de Prusia-, cristal de la Granja de Segovia, relojes de la Real Fábrica, piezas de porcelana del Retiro y de Meissen, la cuna de Fernando VII y el paño de túmulo de las exequias de Floridablanca.

Las piezas llegarán de museos e instituciones de toda España y del extranjero como el Museo Nacional del Prado, Patrimonio Nacional, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Real Academia de la Historia, Museo de Bellas Artes de Sevilla, Archivo General de Simancas, Museo de Cerámica de Barcelona, Catedrales de Sevilla, Valencia, Toledo y Salamanca, Archivo General de Indias, Biblioteca Nacional, Museo de Artes Decorativas de Madrid, Universidades de Santiago, Sevilla, Murcia y Complutense de Madrid, el Museo Carnavalet de París, Museo di San Martino de Nápoles, Museo Storico Archeologico di Santarcangelo de Rimini y la Pinacoteca Comunale de Cesena.

Para saber más de esta exposición, visita su web

21 octubre 2008

Arqueotectura localiza restos medievales en el Pasaje Fernández

Publicado en El Faro Digital
Tamara Crespo

La empresa Arqueotectura, encargada por la promotora Invercap del seguimiento arqueológico de las obras de construcción de un nuevo residencial que se desarrollan en el Pasaje Fernández, ha localizado los restos de un cementerio que se cree data del siglo XVIII y, por debajo, a unos siete metros de profundidad, estructuras medievales.

De ahí que los especialistas hayan recomendado el desarrollo de una prospección que, tal como apuntó el arqueólogo José Suárez, se realizará en paralelo a las obras, de modo que no interfiera en el proceso. Además, y dado que en la prospección se produjo hace dos semanas un derrumbe de tierra en el que se vio atrapado el arqueólogo, que sufrió la rotura de una tibia, se ha propuesto que la excavación de los restos que se encuentran a mayor profundidad se realice durante el proceso de movimiento de tierras, vaciado y micropilotaje del espacio en el que se construirá la urbanización. De esta forma, se evitará la repetición de un accidente de esta naturaleza.

En relación con los restos modernos encontrados, Suárez explicó que los sondeos parecen coincidir en parte con el espacio de unos 450 metros cuadrados que ocupaba un cementerio del siglo XVIII del que existen planos que se han cotejado con la superficie de excavación. De la misma época es una referencia a una reliquia obtenida por la hermandad del Cristo de la Vera Cruz en el cementerio de “Fuente Caballo”. Por el contexto en el que aparecen los restos, se descarta además que se trate de una necrópolis islámica y del período portugués no está documentada ninguna. De ahí que el experto haya concluido que el cementerio debe ser de época moderna, concretamente, de los siglos XVII-XVIII.

Baja Edad Media
Por su parte, los vestigios más antiguos tienen, por el momento, difícil datación, aunque Suárez los sitúa en época bajo medieval. A falta de un estudio más detallado, se trata, apunta el arqueólogo, de restos constructivos formados por muros de ladrillo y mampostería ligada con cal, que considera pueden tener que ver con las construcciones aterrazadas de esta época que se conocen en los alrededores.

En el entorno del Pasaje Fernández se han localizado de hecho restos de este mismo período histórico. Las últimas investigaciones se realizaron a los pies de la cercana Batería del Pintor, situada en la avenida Santander y que forma parte del Conjunto Histórico del Recinto de la Almina. El derrumbe de parte de la carretera y del muro, con el consiguiente corrimiento de tierras dejaron al descubierto en 2006 unas estructuras que, una vez excavadas, se identificaron como viviendas de época meriní (s. XIV). El yacimiento de Huerta Rufino, ubicado también en la zona del Recinto Sur, está compuesto por casas datadas en el mismo período histórico.

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13 agosto 2008

La excavación en la antigua muralla de Burgos sacan a la luz restos materiales y humanos de la Guerra de la Independencia

Publicado en Europapress

La excavación arqueológica que se está llevando a cabo desde el pasado mes de junio en la calle las murallas de Burgos, junto a la antigua muralla burgalesa, ha dado como resultado, por el momento, el hallazgo de varios restos, tanto materiales como humanos, procedentes de la Guerra de la Independencia (1808).

Según expuso hoy el alcalde en funciones, Javier Lacalle, durante la visita que realizó a la zona, se han encontrado esqueletos de soldados sorprendidos por el fuego francés a pie de muralla, restos de balas (algunas de ellas sin explosionar) y abundante material de artillería.

Lacalle subrayó la coincidencia de estos descubrimientos con la conmemoración del bicentenario de la contienda, "vivida de primera mano por la ciudad". El edil recordó que la zona de la muralla y del Castillos fue la mas afectada por la guerra.

Los sondeos arqueológico y la retirada de las tierras que se apoyaban en la estructura defensiva han permitido sacar a la luz en la zona media de la calle un lienzo de 95 metros lineales de muralla quebrados en cuatro tramos diferentes, siendo los dos extremos interrumpidos por la desaparición de la cerca de raíz de las voladuras llevadas a cabo en el asedio al sitio de Burgos durante la Guerra de la Independencia.

Además, se han exhumado tres pequeños cubos semicirculares situados de tal forma que buscan romper la monotonía de una pared recta de 40 metros de longitud.

Por ultimo, se ha localizado una puerta en el punto más elevado de la muralla que se sospecha que pudiera ser la 'puerta de los ferros', acceso vinculado a la judería.

OTROS RESTOS MEDIEVALES
Ademas de los restos relacionados con la Guerra de la Independencia, se han recuperado materiales que ponen de manifiesto el alto nivel adquisitivo y los antecedentes culturales de los vecinos de este barrio en al Edad Media.

En este sentido, se ha recogido una importante colección de cerámica que, aunque fragmentada, remite diferentes tipos de producciones entre las que destaca las de tradición mudéjar.

También se han localizado diversos fragmentos de hanuquillas o lucernas, cerámicas relacionadas con la fiesta hebrea del Hanuka, así como restos de yeserías artísticamente trabajadas.

El alcalde en funciones explicó que los trabajos realizados por una veintena de arqueólogos concluirán durante el mes de octubre y será entonces cuando se presenten de forma oficial y se decida que hacer con las piezas encontradas.

Algunas de ellas, según apuntó Lacalle, se expondrán en el Museo de Burgos y otras quedarán custodiadas en algún archivo u almacén municipal.

El Ayuntamiento redactó un proyecto de intervención arqueológica durante el pasado año que fue aprobado por la Junta de Castilla y León. Las obras se contrataron por un importe superior a los 400.000 euros.

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27 enero 2008

La Laguna: Una excavación en San Agustín permitirá conocer mejor la sociedad del siglo XVIII

Publicado en El Día
D. Barbuzano

Las ruinas de San Agustín serán convertidas en un importante espacio cultural, como se informó en su día, pero antes se llevará a cabo una excavación arqueológica para conocer mejor la población del siglo XVIII y recuperar vestigios del primer templo, que datan aproximadamente de 1530.

Esta actuación es importante para que no pasen hechos como el del 22 de marzo de 1985, del que se hizo eco este periódico en su portada. Lo que ocurrió fue que, sin asesoramiento previo, una pala mecánica procedió a la limpieza de los escombros, destruyendo las losas de mármol de los enterramientos, entre las que figuraba la de Fernando de Nava y Grimón. Se descubrió, además, que los restos del historiador Núñez de la Peña habían sido robados.

Puestos en contacto con el arqueólogo Francisco Javier de la Rosa Arrocha, manifestó que realizar una excavación en San Agustín es importante y que el que la haga deberá limpiar la superficie por si hubiera restos de material de la iglesia reducida a cenizas por un incendio en 1964, como alguna joya. Luego -explicó- "habría que hacer una excavación como en las capillas o a los pies de la iglesia".

Valoró la importancia de la excavación por tratarse de una iglesia de un convento, que no fue parroquia, que tiene un estilo arquitectónico determinado y es muy querida por los laguneros y en cuyo subsuelo hay enterradas familias completas que aportarán información para conocer mejor la población que vivió en La Laguna en siglo XVIII.

En el proceso de la excavación podrían aparecer, y a ello debe ir encaminado el trabajo según Francisco Javier de la Rosa, vestigios de la primera iglesia de San Agustín, como cimientos, restos de capillas, muros o pavimentos. "Se podría replantear incluso -añadió- la evolución arquitectónica de la iglesia a lo largo de los años".

Los enterramientos

En la iglesia de San Agustín hay numerosas sepulturas de personas y familias nobles e importantes de la ciudad, la primera de las cuales fue la del regidor Jerónimo de Valdés, primo de uno de los fundadores del convento de San Agustín, que escogió para ser enterrado la capilla que existía en 1530 y que luego pasó a la capilla mayor.

En 1591, Pedro Huesterlin fue enterrado en la capilla de la Santa Vera Cruz, mientras que la capilla de Santa María de Los Remedios fue escogida para el descanso de los restos de Fernando Llerena y su familia. Los Grimón y Nava Grimón recibieron sepultura en la capilla de San Jorge, mientras que los marqueses de Villanueva del Prado fueron enterrados en la sepultura ubicada en la bóveda detrás del altar de la iglesia, según destaca el historiador Alejandro Cioranescu.

Delante del altar y a su derecha fueron enterrados los patronos de la iglesia Pedro Lobo y su mujer, María Masuelas, y al otro lado, se localiza la sepultura de Fernando de Nava Grimón y del Hoyo y su mujer, María de la Concepción Salazar y Chirino.

Con toda seguridad, como ocurrió en la realizada en la iglesia de La Concepción, la excavación de la iglesia de San Agustín aportará datos interesantes sobre vestimentas utilizadas en el siglo XVIII o elementos arquitectónicos desconocidos. Un material interesante que podría ser expuesto en el futuro en un museo sobre el pasado histórico de La Laguna.

La excavación, como afirman algunos estudiosos, es la mejor forma para conocer de primera mano, y no a través de fuentes escritas, formas de vida y de construcción que sólo con su rescate y observación podrán ser valoradas como se merecen, y que enriquecerán el acontecer histórico y social de La Laguna.

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19 enero 2008

Tàrrega documenta un pozo del siglo XVII que extraía el agua con una noria

Publicado en La Mañana
Josep Bertran

Se trata de un acuífero que quedará tapado a causa de las obras de urbanización que se están llevando a cabo actualmente. Por este motivo, el arqueólogo Oriol Saula procedió a documentar la infraestructura a través de fotografías y mediciones .
Con anterioridad se procedió a extraer el agua mediante bombas para poder descender y calcular su profundidad. La boca tiene unas dimensiones de 3 metros de largo y 1,2 de ancho y una profundidad de 7 metros.

“No se llevarán a cabo trabajos arqueológicos puesto que la infraestructura está a la vista. Sólo se estudiarán los sedimientos por si se hallan objetos referenciales”, explica el arqueólogo.

Cabe tener en cuenta que hace un año en este misma zona se descubrió otro pozo situado en la calle Francesc Moragues, con una estructura mucho más compleja pero que formaría parte del aprovechamiento de las aguas subterráneas de toda la zona conocida popularmente como l’Hort del Collet.

Según Saula, “se ha podido documentar la zona donde el burro daba vueltas a la noria extrayendo el agua a través de recipientes de cerámica, catúfols.

El agua se vertia en unos grandes depósitos lavaderos que se han recuperado y que están guardados a la espera de colocarlos en la plaza que se situará en el centro de esta gran urbanización.

A pesar de la extrema sequía actual, el caudal del pozo se mantiene constante según se ha podido comprobar, “puesto que se recupera inmediatamente cuando se paran las bombas de extracción”, explica el arqueólogo.

El acuífero que abastecía a este pozo seguramente es el mismo del que se encontró en la calle Francesc Moragues y en otros sin importancia monumental que se utilizaban para regar los numerosos huertos de la zona.

En este sentido, el Ayuntamiento tiene previsto conservar alguno para utilizar el agua para usos de riego y limpieza de esta nueva urbanización.

Durante las prospecciones arqueológicas del primer pozo se encontraron numerosos catúfols de cerámica y de madera que, posteriormente fueron enviados al Centre d’ Arqueología Subaquática para su estudio y recuperación.

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03 diciembre 2007

Pontevedreses fusilados por los soldados de Bonaparte

Publicado en El Correo Gallego
Luis Negro Marco

Hace dos semanas que comenzaron en Pontevedra las excavaciones arqueológicas en torno a la iglesia de Santa María. Las actuaciones se llevan a cabo única y exclusivamente en las calles aledañas del templo, afectadas por las obras para instalar nuevas acometidas de luz, gas, telefonía y saneamiento. De hecho, uno de los objetivos principales de los arqueólogos es documentar los restos que van apareciendo de modo que, una vez realizado, se pueda levantar la cautela patrimonial para ejecutar el plan de saneamiento previsto. La empresa constructora de todas las infraestructuras es Varela Villamor, quien a su vez ha contratado a la empresa Tomos Arqueoloxía para realizar las excavaciones previas y preceptivas previstas por la Ley de Patrimonio. El director de los trabajos arqueológicos es el arqueólogo lugués Javier Chao Álvarez, quien dirigió también en 2005 los sondeos arqueológicos en la Plaza de Abastos en Santiago. Las excavaciones se prolongarán, previsiblemente, hasta enero de 2008.

Los arqueólogos trabajan actualmente en las calles de Isabel II y la avenida de Santa María, y en breve comenzarán también en las calles próximas al teatro Principal de la ciudad. Queda para un futuro proyecto la excavación en la zona de O Campillo, donde se presupone se conservan los lienzos primigenios de la antigua muralla de Pontevedra, del siglo XII. En cuanto a la zona del Lampán dos xudeos, en la avenida de Santa María, los sondeos arqueológicos realizados en mayo pusieron al descubierto unos muros que, a criterio de Javier Chao, podrían pertenecer a las antiguas Torres Arzobispales de la ciudad de Pontevedra. Respecto al cementerio judío, que se especulaba podría estar ubicado también en esta zona, Javier Chao sostiene que es muy improbable que así fuera. Y eso, según explica, porque los judíos tenían la costumbre de ubicar sus necrópolis extramuros de la ciudad, ya que asociaban la muerte con la impureza y, por tanto, impropia de estar en el espacio urbano habitable.

Pero lo que sí ha encontrado el equipo de arqueólogos dirigido por Javier Chao en las actuales excavaciones en torno a la iglesia de Santa María ha sido la necrópolis cristiana medieval. La misma tuvo una pervivencia, al menos, desde el siglo XVI hasta finales del XIX. Además, a juicio del director de las excavaciones, es muy probable que el interior de la iglesia de Santa María, guarde bajo su pavimento una necrópolis medieval muy anterior, que se remontaría al siglo XIII, coincidiendo con las primeras fases de construcción del templo. Hasta el momento, las excavaciones en torno a Santa María, expone Javier Chao, han permitido localizar 60 esqueletos diferentes, enterrados en 23 fosas. Es decir, se utilizó la misma fosa para enterrar hasta a tres personas distintas. Asimismo, en el sondeo efectuado junto a uno de los contrafuertes de la iglesia, se localizaron un total de 18 esqueletos diferentes en una misma fosa, correspondiente al siglo XVIII. Ello indica claramente que, en algún momento de ese siglo, se produjo una gran mortandad, cuyas causas los arqueólogos desconocen, pero que bien pudo deberse a una epidemia o un cruento episodio bélico. Javier Chao apunta al respecto que se tienen noticias orales de que durante las guerras napoleónicas, los muros exteriores de la iglesia de Santa María sirvieron de improvisado paredón sobre el que los soldados del águila imperial habrían fusilado sumariamente a un gran número de personas de la localidad de Pontevedra. No obstante, hasta el momento, los arqueólogos no han encontrado evidencias de aquellos luctuosos sucesos, aunque no se descarta que se encuentren más adelante.

En cuanto a las personas de época medieval enterradas en la necrópolis en torno a la iglesia de Santa María, Javier Chao comenta que son de edad muy variable, habiendo tanto cuerpos de hombres como de mujeres, y de niños como de personas adultas. Pero lo que más llama la atención es que los cuerpos no presentan ningún tipo de resto material asociado. Ni trazas de ropa ni adornos. Y es que en la Edad Media, relata Chao, a diferencia de nuestros días, la costumbre era enterrar al difunto totalmente desnudo. A lo sumo, envuelto en un sencillo sudario. La fosa, con la forma ligeramente antropomorfa, se excavaba directamente sobre el suelo natural, y los cadáveres eran depositados en ella boca arriba, con las manos entrelazadas, apoyando a lo largo de la cadera. La cabeza del difunto se orientaba hacia poniente, y los pies hacia el naciente. De manera que el fallecido quedaba mirando hacia el Este, que es por donde nace el Sol, símbolo para los cristianos de la vida futura más allá de la muerte, recordando la resurrección de Cristo.

En días próximos, las excavaciones arqueológicas, comenzarán también en las calles próximas al teatro Principal de Pontevedra, donde estuviera ubicada la antigua iglesia de San Bartolomeu o Vello. Los sondeos allí realizados durante el pasado mes de mayo, según comenta su director, Javier Chao, desvelaron la presencia de unos muros medievales, que seguían la misma traza urbana que la actual, y otros que posiblemente estaban relacionados con el atrio de la citada iglesia. Aún así, el hallazgo más significativo de estos sondeos fue el descubrimiento, en la calle Gómez Charino de un empedrado de cantos rodados, constituyendo un pavimento que recuerda mucho el de las calzadas romanas. La presencia de tégula (teja) romana reforzaría la tesis del arqueólogo director de que los restos localizados podrían pertenecer a una calzada romana que atravesaba la ciudad de Pontevedra. Así las cosas, Pontevedra está recuperando una gran impronta de su rico pasado histórico.

Noticia completa en El Correo Gallego