20 febrero 2010

Barcelona: Restos arqueológicos a flor de piel

Publicado en El País
J. A. Montañés

Cada vez que se hacen obras en el subsuelo del parque de la Ciutadella de Barcelona, existe la posibilidad de toparse con el pasado de este lugar. Es lo que ha ocurrido con la zanja que se ha abierto en la avenida principal del parque, delante del Museo de Zoología y paralela al paseo de Picasso, que ha sacado a la luz parte de la fortificación construida en el siglo XVIII.

Cada vez que se hacen obras en el subsuelo del parque de la Ciutadella de Barcelona, existe la posibilidad de toparse con el pasado de este lugar. Es lo que ha ocurrido con la zanja de más de 200 metros de largo que se ha abierto en la avenida principal del parque, delante del Museo de Zoología y paralela al paseo de Picasso, que ha sacado a la luz parte de la fortificación construida en el siglo XVIII.

Los trabajos para sustituir una canalización del alcantarillado han permitido conocer el trazado exacto de un tramo de unos 80 metros del baluarte del Rei de la construcción borbónica. "Sabíamos que existían estos muros, pero no su ubicación exacta. Por eso la zanja corre paralela al muro de sillares y no los afecta", asegura Ferran Puig, jefe del Servicio de Arqueología de Barcelona del Museo de Historia de la ciudad.

Pero la fortaleza no es el único tesoro que esconde este parque. En 2005 afloraron restos de la muralla medieval de Barcelona, construida en los siglos XIII y XIV, y de una de las puertas de acceso, el portal de Sant Daniel, que permitía acceder a la ciudad desde el puerto. Ahora, el control arqueológico que realiza la empresa Actium ha permitido descubrir restos de una calle del antiguo barrio de la Ribera que discurría de forma paralela al tramo de la muralla que conducía desde el portal de Sant Daniel hasta el portal Nou. "Se trata de estructuras del antiguo barrio de la Ribera, que presentan la misma forma que las que se han conservado bajo el mercado del Born", explica Puig. Pero a diferencia de éstas, que se restaurarán y se podrán visitar, las que ahora se están excavando volverán a cubrirse con tierra y el paseo recuperará su aspecto original.

Muralla, casas y portal fueron destruidos en 1716 para levantar la fortaleza que mandó construir Felipe V para someter la ciudad. En 1878 fue derruida, en medio del regocijo de los barceloneses, y en ese mismo lugar se celebró la Exposición Universal de 1888.