20 febrero 2010

El programa ‘Segovia y Roma’ ofrece la próxima semana diversas conferencias en la provincia

Publicado en El Adelantado de Segovia

La Obra Social y Cultural de Caja Segovia continúa desarrollando el programa de actividades “Segovia y Roma”. Así, la próxima semana comenzarán las conferencias en distintas localidades de la provincia sobre la presencia del imperio romano en Segovia.

El Torreón de Lozoya acogerá una conferencia el jueves 25 de febrero, a las 19 horas, de la mano de Alonso Zamora Canellada. El conferenciante es doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid, ha sido Inspector Provincial de Arqueología, Consejero Provincial de Bellas Artes de Segovia y desde 1976 miembro del Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos, dirigiendo el Museo de Segovia y su filial, el Museo Zuloaga. Es igualmente académico numerario de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce. Ha participado o dirigido más de 50 excavaciones arqueológicas y publicado más de medio centenar de artículos especializados y libros, algunos de ellos del Acueducto.

En la misma línea del conocimiento de nuestro pasado romano se incorpora la próxima semana una nueva actividad de la mano de Santiago Martínez Caballero, conservador del Museo de Segovia, quien llevará una conferencia titulada “El territorio de la provincia de Segovia en época romana” a las localidades de Ayllón (lunes 22), Cuéllar (martes 23), Coca (miércoles 24), Carbonero el Mayor (jueves 25) y Cantalejo (viernes 26).

La charla se centrará en la evolución y desarrollo del mundo romano en Segovia, desde la llegada de los primeros ejércitos romanos a la zona, en el siglo II a. C., hasta la desintegración del Imperio, en el siglo V d.C. Con la conquista de este área por el consul Tito Didio entre 98 y 94 a.C. muchos de los centros preexistentes fueron abandonados, en favor del surgimiento de tres ciudades romanas, dos sobre emplazamientos indígenas, Segovia y Cauca, y una tercera de nueva fundación, Duratón, quizás la ‘Confloenta’ que mencionan las fuentes clásicas.