30 noviembre 2009

Una tesis permite conocer la vida medieval del cenobio de Santa Cristina

Publicado en La Voz de Galicia
Jesús Manuel García

El joven investigador ourensano Víctor Rodríguez Muñiz ha recuperado toda la documentación del monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil referente al período medieval. Esta ha sido su tesis de licenciatura en la Facultad de Historia del campus de Ourense, que permite conocer mejor la vida del cenobio. La colección diplomática consta de 129 documentos que entre los años 876, dice Víctor en caso de dar por buena la datación del primer escrito, y la ratificación de la adscripción del monasterio a Santo Estevo, en el año 1517.

La mayor parte de los documentos de Santa Cristina están conservados en el Archivo de la Catedral de Ourense, en total 111. En el Archivo Histórico Provincial hay 16 y quedan dos en el Archivo Histórico Nacional. El autor de este trabajo ofrece la transcripción que de tres documentos hicieron otros autores pero que no pudieron ser localizados para la elaboración de este trabajo. Solamente cuatro documentos se conservan para los primeros cuatro siglos de este cenobio, que son los que van desde su fundación hasta el siglo XII. La mayor parte de los documentos que se conservan se refieren a foros, otros aluden a ampliaciones patrimoniales.

Especulaciones

El trabajo fue dirigido por el doctor Francisco Javier Pérez y permite que todo ciudadano interesado en este monasterio pueda conocer su historia leyendo sin problemas esa documentación medieval. Sobre el origen del monumento no hay información. Explica que la historiografía tradicional quiere llevar los orígenes de este cenobio ourensano a un lejano pasado de ermitaños. «Nada hai que, obxectivamente, substente esta teoría, se ben a presenza de ermitáns neste ámbito está documentada aínda nunha data moi avanzada». El autor señala, además, que no es factible hacer una identificación definitiva de la filiación monástica de Santa Cristina. «A figura do prepósito ou a illada mención a san Fructuoso nunha invocación documental permiten non sen moitas dúbidas, identificar tal organización monástica, non plenamente caracterizada, propia do monacato prebeneditino do noroeste peninsular».

Los datos hablan de un monasterio cuyo origen es posible que tuviese sus raíces en el siglo X. La organización de la vida reglar del monasterio dio paso, en el siglo XII, a una vida plenamente establecida siguiendo el estilo de San Benito. No se conoce el proceso por el que el monasterio y los de su entorno adoptaron la regla benedictina pues la aceptación de la misma coincide con etapas de vacío documental.