11 octubre 2009

«La Vall de Bayrén es muy rica en cuevas y sus restos deberían estar en museos»

Entrevista a Javier Ros en Las Provincias
Z.S.

El arqueólogo Javier Ros ha excavado en las escombreras de la Cova del Parpalló de Gandia, en la Cova Foradà, situada entre Oliva y Pego; y ha emprendido dos campañas en la villa romana de Les Mases de Ròtova. Sin embargo, es un apasionado de la Foradà, cuya riqueza lítica y paleontológica sumado a que fue ocupada durante miles de años, confirma que es uno de los abrigos más importantes. Afirma que en la Vall de Bayrén hay numerosos yacimientos arqueológicos que deberían cuidarse.

-¿Hay alguna cavidad en particular que le gustaría excavar?
-Para un arqueólogo, cualquier yacimiento resulta atractivo excavarlo y estudiarlo. Particularmente, me atraen más las cuevas y los yacimientos prehistóricos en general. De los yacimientos de la Vall de Bayrén donde he tenido la oportunidad de trabajar, sin lugar a dudas, donde más a gusto me siento es en la Cova Foradà. Es sumamente interesante, también cuenta con un entorno muy agradable para trabajar y posee una infraestructura modesta pero suficiente para realizar con rigor los trabajos que conlleva una excavación.

-La Cova Foradà es una minúscula cavidad, apenas un pequeño abrigo. ¿Siempre ha sido así?
-No. Cuando hablamos de miles de años, todo cuanto nos rodea ha cambiado y mucho. Cuando visitamos una cueva, lo que tenemos que hacer es observar su entorno inmediato, ver si tiene grandes bloques de piedra en la entrada, observar las trazas de los distintos fenómenos erosivos, en definitiva imaginarnos cómo era esa cueva y su entorno hace 50 ó 60 mil años y junto con una prospección superficial hacer una valoración de la cueva. José Aparicio, arqueólogo de la Diputación fue quien realizó estas observaciones y gracias a las excavaciones realizadas bajo su dirección y durante más de 20 años de campañas, sabemos que por ejemplo, hace unos miles de años, la Cova Foradá era un cavidad de tamaño considerable y se hace más profunda cuanto más al interior nos encontramos.

-Entonces, ¿la cueva ha sufrido modificaciones?
-Esta cueva, situada en un paisaje cárstico en el que domina la roca caliza, ha sufrido muchas modificaciones en su fisonomía producidos por fenómenos erosivos y que a lo largo de varios milenios, la ha ido modelando hasta su configuración actual. Tuvo una ocupación humana de manera continuada durante miles de años por lo que podemos considerar a la Cova de Foradá como un yacimiento sumamente importante e interesante. La riqueza del material lítico y paleontológico exhumado durante muchas campañas de excavación así lo confirma.

-¿Por todo ello, los arqueólogos le dan tanta importancia y le dedican tantos esfuerzos anualmente?
-La Cova Foradà es un yacimiento tan interesante e importante como cualquier yacimiento arqueológico. La tarea del arqueólogo es la de recuperar los restos materiales dejados por nuestros antepasados así como restos paleontológicos y a veces geológicos y, junto con otras disciplinas, extraer toda la información posible y responder a las cuestiones que se nos puedan plantear, y todo ello, darlo a conocer al público. La arqueología es subsidiaria de la antropología, es decir, la ciencia que estudia a nuestra especie y siento como que es la asignatura que brilla por su ausencia en el sistema educativo. La arqueología, como una rama más de la antropología, nos aporta datos que nos permite describir el pasado, comprender los cambios y avatares que ha sufrido nuestra especie a lo largo de nuestra dilatada historia y comprender nuestro presente. Nos permite reconstruir el paisaje de hace miles de años y contrastarlo con el paisaje actual, que dicho sea de paso, está sembrado de polígonos industriales. En general, no hay especial interés por la arqueología y la antropología debido a un gran desconocimiento de la misma y esto supone pocas inversiones.

-¿Cómo valora el patrimonio arqueológico comarcal?
-La Vall de Bayrén es muy rica en yacimientos arqueológicos y con una amplia cronología que abarca, de momento, desde el Paleolítico Medio hasta la época contemporánea, desde la edad de piedra hasta la arquitectura de época industrial. Además, en esta comarca se encuentra ubicado un yacimiento tan emblemático como la Cova del Parpalló y posee innumerables yacimientos que nos puede aportar mucha información y tener así un conocimiento más profundo de nuestra propia historia. Los restos arqueológicos del conjunto de la Vall son muy interesantes y deberían exponerse en museos locales para que los visitantes puedan conocer un poco más el modo de vida de nuestros antepasados y admirar más de cerca estos restos.

-¿Qué grado de control, vigilancia y protección tiene?
-En general, los yacimientos arqueológicos no están protegidos, salvo unos pocos. Sin embargo tenemos que considerar la idea de que un yacimiento arqueológico, por muy bien protegido que esté, si se pretende entrar para hacer daño o lo que sea, sencillamente se entra. Por ello, creo que una lucha contra este tipo de actividades que no benefician a nadie se podría realizar desde la educación y la concienciación.

-¿Podría explicar esta idea?
-Sí. Si los habitantes de un pueblo conocen y valoran su rico patrimonio, todos ellos velarán por cuidarlo y mostrarlo, no sin orgullo, a la gente forastera. Considero que es importante una inversión con una clara proyección investigadora y divulgativa a nivel local e incluirlo en circuitos turísticos como una oferta cultural más que permita a nuestros visitantes conocernos un poco más profundamente. Lo ideal sería no vallar los yacimientos (aunque hoy día es imprescindible) para que las personas puedan acercarse, aprender y admirar los distintos yacimientos, que estos estén provistos de paneles explicativos, y bien ilustrados con imágenes para que los visitantes puedan valorar el yacimiento; en definitiva que sean espacios abiertos debidamente cuidados.

-¿Está bien estudiado el patrimonio?
-Se han publicado numerosos trabajos de los yacimientos pero queda mucho por hacer. Muchos apenas han sido excavados y cuentan con trabajos más divulgativos que científicos, es decir, poco estudiados. La arqueología necesita más recursos y ayudas de la administración pública y poder realizar más proyectos para excavar, estudiar y su posterior divulgación.