20 marzo 2010

Germán Delibes: "La figura de Fernández-Miranda es muy importante para la arqueología balear"

Publicado en Menora Información
Toni Seguí

Nacido en Valladolid hace 60 años, Germán Delibes de Castro es catedrático de Prehistoria por la Universidad de Valladolid e hijo del recientemente fallecido escritor Miguel Delibes. Ayer se desplazó a la Isla para presentar el libro “El poblado de Torralba d’en Salort”, que recoge la memoria de las excavaciones del citado yacimiento realizadas por el profesor Manuel Fernández-Miranda durante los años 70.

¿Cuándo conoció a Manuel Fernández-Miranda?
En el año 1979 yo trabajaba en Valladolid, saqué unas oposiciones de adjunto en la Universidad Complutense, donde coincidí cinco o seis años con Manolo, trabamos una muy fuerte amistad y, desde entonces hasta su muerte en 1994, hicimos mucha arqueología juntos.

¿Podría definirme cómo era?
Como persona y arqueólogo, puesto que no hay por qué disociar mucho, era desde luego alguien muy entrañable. Tenía la virtud de irradiar un enorme entusiasmo, que era muy contagioso, de tal manera que nunca tuvo problemas para encontrar alumnos que le quisieran secundar en las excavaciones. No hay más que leer el primer capítulo del libro “El poblado de Torralba d’en Salort”, en el que antiguos alumnos, que hoy son reputados arqueólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, del Museo Arqueológico Nacional, en diferentes puestos de responsabilidad, hablan de aquel Manolo con un enorme cariño.

¿Participó usted en las excavaciones de Torralba”
No, yo vine a visitar a Manolo en las excavaciones. Quiero recordar que debió ser el año 1983 o 1984 cuando volví a hacer planos con él, pero cuando ya se dio por cerrada la excavación.

Ayer tarde ha visitado de nuevo Torralba. ¿Qué le ha parecido el poblado 20 años después?
Me ha producido una magnífica impresión. Yo recordaba la dificultad que había para entrar en el recinto de taula desde la carretera absolutamente aledaña y hoy he visto que se ha desviado. Ahora uno tiene la oportunidad de ver el yacimiento como un conjunto, antes el talayot y el recinto de taula parecían dos realidades disociadas. Uno tiene la percepción, después de haberse restaurado, de entender el yacimiento, cosa que no ocurría entonces, con muchos bloques caídos, algunos fuera de su lugar.

¿Qué importancia tiene la figura de Fernández-Miranda en la prehistoria menorquina y balear?
Tiene una importancia extraordinaria. Estos días he hecho un recuento de sus publicaciones y era un hombre muy trabajador, también tenía una veta hedonista muy marcada, lo compaginaba muy bien. A lo mejor trabajaba 14 horas y luego se marchaba dos horas a tomar unas copas. Por ejemplo, un gin-tonic de Xoriguer le hubiera encantado hoy por la tarde, sin duda alguna. Una buena muestra de que era un gran trabajador es que tiene unos 25 de de actividad de campo, de los que cinco dedicó al Ministerio de Cultura como subdirector general de Arqueología y director general de Bellas Artes.

Fue un autor muy prolífico.
En estos 20 años de trabajo publicó 200 artículos y cerca de 20 libros, de ellos 50 artículos y cuatro libros dedicados a Balears, uno muy voluminoso sobre la secuencia cultural de la prehistoria de Mallorca. También desarrolló tres o cuatro proyectos de investigación, por lo que su actividad fue muy importante, seguramente uno de los arqueólogos que más ha hecho por la arqueología prehistórica de Balears, a la altura de Luis Pericot y de Guillem Roselló-Bordoy, entre otros.

A este libro recién publicado sobre las excavaciones de Torralba, ¿lo ha perjudicado el paso del tiempo?
Cuando lo he recibido, tenía una cierta reserva sobre qué es lo que aportaba el libro, sobre todo porque han transcurrido casi 20 años. Pero me he encontrado con un libro muy moderno y muy valioso. Hay dos aportaciones intrínsecas, que no hay quien se las salte: una es sobre una etapa en la que todavía, allá los años 70 u 80, se duda mucho de la cronología de las taulas, que muchas veces se llegó a decir que eran de la Edad del Bronce y se las compara con los templos de Malta que son del Neolítico prácticamente. En cambio, Manolo demuestra que son piezas de la arquitectura megalítica balear de cronología muy avanzada, del siglo IV a.C. en adelante.

¿Y la segunda aportación?
Y luego más importante todavía es la lectura funcional que hace de las taulas. Pericot en el año 1978 se refirió a un asunto abierto y muy debatido en relación al significado de las taulas y aseguró que harían falta muchas excavaciones para resolver la incógnita. Hasta ahora no se había publicado una memoria de excavación completa de un recinto de taula, es un mérito importante y estamos en condiciones de conocer el significado, porque se ha llevado a cabo un trabajo de arqueología contextual. Ha hecho falta ver la totalidad de los elementos que han aparecido, su distribución en función de unas hogueras que aparecen, la existencia de altares y esculturillas para tener la seguridad de que se trata de un lugar ceremonial, de un lugar como se sospechaba de sacrificios de animales donde se celebraban banquetes rituales.

En 1988 usted publicó conjuntamente con Fernández-Miranda un estudio sobre las armas y utensilios de bronce en la prehistoria de Balears.


Trabajé con Manolo en cuestiones de arqueología balear y, precisamente, cuando vinimos a la Isla a rematar el plano del yacimiento lo hicimos coincidir con una serie de visitas a la Isla para tomar documentación de piezas metálicas. Antes de incorporarme a la Universidad Complutense yo me había dedicado en Valladolid a la metalurgia de la Edad del Bronce y, cuando nos hicimos tan amigos, buscamos un tema de interés común que acabó siendo la metalurgia de la Edad del Bronce en las Balears. Habíamos puesto en marcha desde el Ministerio de Cultura un proyecto de análisis de metales antiguos, denominado Arqueometalurgia de la Edad del Bronce en la Península Ibérica, solicitamos una ayuda a la Fundación Juan March y eso nos permitió llevar a cabo el libro que usted ha mencionado y que nos hizo bastante ilusión. Ha tenido una cierta repercusión, seguramente no es un libro muy profundo, pero sí que es un punto de referencia para muchas investigaciones en este campo que posteriormente se han realizado.