18 septiembre 2009

Eirós, la cueva superestrella del Paleolítico en suelo gallego

Publicado en El Correo Gallego
A.A.

La cueva de Eirós, localizada en el municipio lucense de Triacastela, es una especie de joya de la corona, por los restos hallados en su interior, para el estudio del Paleolítico en Galicia.

Esta caverna saltó a la fama, meses atrás, por ser el único yacimiento del noroeste peninsular donde se encuentran restos de ocupación de Neandertales y Cromañones u Homo sapiens. Los trabajos realizados por un equipo de investigación de la Universidade de Santiago, que comenzaron el pasado año, permiten, según explica el arqueólogo Arturo de Lombera, coodirector de la excavación, "dar cuenta de los modos de vida, herramientas y alimentación, así como del simbolismo de los primeros humanos modernos que poblaron el mapa de Galicia".

Lombera explica que una de las grandes novedades de la última campaña de excavaciones radica "en el descubrimiento de un nuevo nivel arqueológico del Paleolítico Superior, que se encuentra justo por encima del nivel ya datado en la cueva de 32.000 años de antigüedad".

"Este estrato más reciente, creemos que podría pertenecer a la franja que va de los 30.000 a los 17.000 años de antigüedad, con lo que, de confirmarse esta hipótesis con las nuevas técnicas e datación absoluta, podría completarse el mapa del poblamiento paleolítico del noroeste aportando datos sobre nuevos períodos", subraya.

La importancia de este nuevo nivel arqueológico en la caverna de Eirós estriba en la inexistencia de yacimientos prehistóricos comprendidos entre los 30.000 y los 17.000 años, de ahí la singularidad del hallazgo, que abre una nueva puerta al estudio y comprensión del Paleolítico gallego.

Colgante de adorno

Al margen del nuevo nivel arqueológico localizado en Eirós, Arturo de Lombera destaca que uno de los hallazgos recientes más importantes corresponde a un pequeño colgante "realizado sobre un diente de carnívoro, que presenta un raspado en su superficie y una perforación en la parte de la raíz para poder colgarlo", comenta. Este colgante se suma a los encontrados en las cuevas de Valdevara y Férvedes II, con una antigüedad de 17.000 años, aunque los arqueólogos consideran que el de Triacastela "podría ser mucho más antiguo".Esta singular pieza ayudará a interpretar las creencias y posibles ideales estéticos de los primeros humanos, nuestros ancestros, que poblaron el suelo gallego.

Eirós es el único yacimiento del Paleolítico Medio de Galicia, un referente en la Península Ibérica debido a la secuencia de ocupación, con testimonios de la presencia de Neandertales y Cromañones, nuestros antecesores. Aquí, al lado de las herramientas de piedra, se hallaron restos de los animales que cazaban y comían, lo que permite estudiar en profundidadel modo de vida del Neandertal y reconstruir paisaje y fauna de hace 80.000 años.

El diente hallado en Eirós -en la imagen-, un canino de un animal carnívoro con una perforación, indica que podría haberse utilizado como colgante de adorno, sería la "bisutería" de los cromañones, que ya tendrían un sentido estético o algún tipo de creencia, según aventura el equipo de la USC que investiga la cueva de Triacastela.